Washington, 2 sep. Un ciudadano estadounidense de 51 años fue condenado a dos años de prisión por actuar en Estados Unidos como agente del Gobierno de China sin notificarlo a las autoridades. Thomas Weir Pauken II deberá cumplir además tres años de libertad supervisada y no podrá viajar al extranjero durante ese período

El acusado, que residía y trabajaba en China, se declaró culpable en junio ante un tribunal federal del Distrito Este de Virginia. De acuerdo con la documentación judicial, entre al menos 2019 y febrero de 2026 actuó bajo la dirección de varias personas vinculadas al Gobierno chino, entre ellas una mujer a la que identificaba como "Cathy" y que, según admitió, pertenecía al Ministerio de Seguridad del Estado de China

Según la Fiscalía, esa mujer le ordenaba reunirse con posibles fuentes de inteligencia en Estados Unidos y entregarles dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles y ordenadores portátiles, para que pudieran comunicarse con ella. Pauken también transmitía a esas personas las solicitudes de información de sus contactos chinos y luego enviaba los informes obtenidos

Por ese trabajo recibió al menos 100.000 dólares, sin contar los gastos de varios viajes entre China y Estados Unidos realizados de 2019 a 2025, que también fueron cubiertos por su contacto

En enero de 2025, agentes fronterizos lo interrogaron cuando llegó al aeropuerto internacional de Washington-Dulles con dos teléfonos, un ordenador portátil y 3.000 dólares en efectivo. En entrevistas posteriores con el FBI, reconoció que debía entregar un teléfono y comprar un ordenador para una persona que buscaba empleo en la entonces entrante Administración del presidente Donald Trump

La declaración jurada del caso sostiene que Pauken calculaba que existía un 80 % de probabilidad de que esa persona entregara información clasificada a China si conseguía un cargo en el Gobierno estadounidense. Aunque ese contacto dejó de colaborar con él, intentó reclutarlo otra vez en febrero y le ofreció una bonificación de 10.000 dólares, además de una tarjeta SIM para comunicarse con "Cathy"

Pauken admitió también ante el FBI que actuó como intermediario para captar personas que pudieran facilitar información clasificada, aunque aseguró que él no quería manejar directamente ese material

El condenado se trasladó a China alrededor de 2010 y trabajó como periodista y editor para medios estatales. También elaboró informes para otros contactos que creía vinculados al Gobierno chino y para un grupo de Wuhan interesado en información sobre tecnología y sobre el Departamento de Justicia estadounidense, además de un especialista que pudiera ayudarlo a realizar actividades de ciberespionaje

El caso fue investigado por las oficinas del FBI en Filadelfia y Washington