La emergencia alimentaria en República Democrática del Congo (RDC) está dificultando la respuesta al brote de ébola declarado el 15 de mayo, según advirtió el Programa Mundial de Alimentos. La organización sostiene que el hambre agrava la propagación del virus y complica el trabajo de los equipos sanitarios sobre el terreno

"El ébola se alimenta de los retrasos, el miedo y el hambre", señaló el director ejecutivo interino del PMA, Carl Skau, al reclamar que la contención del brote se haga con las comunidades en el centro. También insistió en que la ayuda alimentaria es clave para que las familias puedan permanecer en sus hogares y para sostener la confianza en la respuesta sanitaria

Ayuda alimentaria para sostener la contención

El PMA pidió financiación inmediata para mantener sus operaciones en la RDC y cifró en 293,6 millones de dólares la cantidad necesaria para sostener la logística de emergencia y la asistencia alimentaria en las zonas afectadas

Skau advirtió de que la falta de recursos puede dejar a la respuesta por detrás del avance del brote. En su mensaje, subrayó que la rapidez y la financiación son los principales desafíos en esta fase

Inseguridad y acceso limitado

La agencia de la ONU señaló además que la inseguridad, las dificultades de acceso, los disturbios comunitarios y la capacidad operativa limitada en áreas recién afectadas siguen obstaculizando la vigilancia, el traslado de suministros y la ampliación de la respuesta

El último balance del Instituto Nacional de la Salud Pública del país indica que el brote, causado por la cepa Bundibugyo, ha dejado 1.487 muertos y 3.360 casos confirmados. De ellos, 733 permanecen aislados o hospitalizados

La tasa de letalidad se sitúa en el 44,3% y el seguimiento de contagios alcanza el 78,9%, mientras que 597 pacientes ya se han recuperado. La enfermedad sigue activa en cinco provincias: Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Tshopo y Alto Uélé