El Partido Comunista de Rusia (PCR) pretende convertirse en un contrapeso para Rusia Unida, la formación que domina el Kremlin, en las elecciones legislativas del domingo
Su vicepresidente, Dmitri Nóvikov, definió esa estrategia como un “control rojo” destinado a vigilar el desarrollo de los comicios y exigir un recuento transparente
Críticas a Rusia Unida y al sistema electoral
Una medición independiente atribuye al PCR un 16 % de intención de voto, ocho puntos menos que Rusia Unida. Los comunistas también confían en captar parte del voto de protesta de los sectores descontentos con el Gobierno y con la guerra en Ucrania
La formación sostiene que Rusia Unida no ha resuelto los problemas del país pese a disponer de una mayoría absoluta en la Duma. También advierte sobre un aumento del malestar social durante el quinto año del conflicto
El PCR teme que se utilicen mecanismos administrativos para conservar la mayoría constitucional. La formación recuerda que solo perdió esa mayoría en las legislativas de 2011, después de las denuncias de fraude formuladas por el entonces opositor Alexéi Navalni
Nóvikov cuestionó especialmente el voto electrónico. Según su argumento, ningún experto consultado por el partido ha confirmado que pueda diseñarse un sistema completamente protegido frente a interferencias
Los comunistas también rechazan que la votación se prolongue durante varias noches, porque consideran que ese periodo dificulta seguir el destino de las papeletas. Su propuesta incluye observadores en todos los colegios electorales y un recuento paralelo
La formación, además, desconfía de las encuestas oficiales que sitúan a los comunistas a más de veinte puntos de Rusia Unida. Nóvikov afirma que esas empresas están vinculadas al poder y que no solo reflejan la opinión pública, sino que también contribuyen a moldearla
Apoyo a la guerra y críticas al Gobierno
Aunque el PCR respalda oficialmente la guerra y la lucha contra lo que define como una amenaza nazi en Europa, algunos de sus candidatos regionales han defendido un alto el fuego
Nóvikov aseguró que el partido no deseaba el inicio del conflicto y reprochó a las autoridades haber perdido influencia sobre Ucrania por priorizar durante años las relaciones comerciales
El dirigente sostuvo que la población no quiere derramamiento de sangre ni la muerte de sus familiares. Sin embargo, afirmó que el partido debe apoyar la guerra porque el presidente Vladímir Putin la presenta como una lucha contra el nazismo
Para los comunistas, una eventual victoria debería incluir la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania, objetivos planteados por Putin en 2022. Como alternativa mínima, plantean que el país vecino no pueda representar una amenaza, iniciar un nuevo conflicto, mantener un ejército grande ni ingresar en la OTAN
Un giro internacional hacia Asia y América Latina
El PCR se muestra pesimista sobre una futura recuperación de las relaciones con Occidente. En su lugar, defiende reforzar los vínculos de Rusia con China y Vietnam, además de Brasil y México
Nóvikov tampoco celebró el avance electoral de Alternativa para Alemania. A su juicio, una eventual normalización de los vínculos con Rusia podría estar acompañada por intentos de rehabilitar a alemanes que combatieron durante la Segunda Guerra Mundial
El dirigente comunista también respaldó la exclusión de Yábloko, el único partido pacifista ruso, y afirmó que todos los países tienen sus propios “traidores”