Felipe VI embarcó este martes en el Hispania, el nuevo barco de regatas de la Armada, para disputar la primera prueba de la 44 Copa del Rey Mapfre en la bahía de Palma

Antes de dirigirse al pantalán, el rey presidió en el Real Club Náutico de Palma un homenaje a dos de sus compañeros de regatas fallecidos recientemente: el canario Manuel Doreste y el gaditano Javier Vallejo

En el acto participaron familiares y amigos de ambos, se proyectaron imágenes de sus carreras deportivas y el homenaje concluyó con un minuto de aplausos

Vallejo formó parte del equipo olímpico español de vela en Barcelona y después integró el equipo español de la America’s Cup. Doreste compitió en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 y fue campeón mundial de su clase en 1994, entre otros logros

Después, Felipe VI se acercó al Hispania, atracado junto al Aifos, el anterior barco de la Armada con el que competía y que también participa en la clase ORC 0. A bordo del velero, ya con el equipamiento de la tripulación, saludó a los regatistas del Aifos antes de soltar amarras

El Hispania, incorporado por la Armada para la formación de sus oficiales, inicia así su estreno competitivo en una edición que reúne a cerca de un centenar de equipos

Felipe VI ya había navegado este lunes en la única jornada de entrenamientos disponible en esta edición. Tras esta primera jornada de competición, la familia real ofrecerá esta noche la tradicional recepción en el Palacio de Marivent