Budapest, 26 ago.- Hungría clasificó oficialmente este miércoles a Rusia como una amenaza para la seguridad del país, una decisión que adopta por primera vez desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022

"El comportamiento de Rusia significa un peligro para Hungría, Europa y el orden mundial", señala un documento firmado por el primer ministro del país centroeuropeo, el conservador Péter Magyar, y publicado en la Gaceta Oficial del Estado

El texto fija las directrices de la delegación húngara de cara a la próxima Asamblea General de la ONU. En él, Budapest condena la agresión militar rusa, respalda de manera absoluta la soberanía y la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente y reconoce el derecho del país vecino a la legítima defensa

La decisión confirma un giro radical en la política exterior húngara tras la llegada al poder del partido Tisza de Magyar, vencedor de las elecciones legislativas de abril, y marca distancia con la línea prorrusa del anterior Ejecutivo de Viktor Orbán

En mayo, Magyar ya había criticado con dureza los ataques rusos con drones contra Transcarpatia, una región ucraniana donde vive una minoría húngara de unos 100.000 habitantes, y levantó el veto que el Gobierno anterior mantenía sobre las negociaciones de adhesión de Ucrania a la Unión Europea

El documento también reitera que Budapest apoyará todas las iniciativas orientadas a lograr una paz sostenible y garantías de seguridad a largo plazo. Aun así, el actual Gobierno mantiene su rechazo a entregar armas a Ucrania

En relación con Oriente Medio, las directrices señalan que la paz en Gaza solo podrá alcanzarse con la protección de la población civil, el respeto al derecho de Israel a defenderse, el desarme de Hamás y una mejora de la situación humanitaria en el enclave palestino

Sobre Irán, el texto defiende mantener abiertas las vías de negociación diplomática y evitar que Teherán acceda a armas nucleares

En términos generales, la nueva postura oficial de Hungría subraya la necesidad de reforzar el multilateralismo y la mediación de las organizaciones internacionales para resolver de forma pacífica los conflictos geopolíticos