Las seis dioptrías de Xavier Pàmies dejaron de ser solo un problema para ver de lejos y acabaron asociadas a complicaciones de retina y glaucoma que pusieron en riesgo su salud visual. En su caso, la miopía magna obligó a un seguimiento estrecho y a un diagnóstico rápido para frenar el daño

"Hoy no pasaría la prueba si tuviera, por ejemplo, que conducir un camión de la basura", explica al describir la pérdida de visión periférica que arrastra

Un problema visual que puede agravarse con los años

La miopía continúa creciendo en todo el mundo. A comienzos de siglo afectaba al 20 % de la población mundial y, según las previsiones, en 2050 alcanzará al 50 %

Se trata de un defecto refractivo en el que el ojo, al ser más largo de lo normal, enfoca las imágenes por delante de la retina. Se considera leve entre 0,5 y 3 dioptrías, moderada entre 3 y 6, y magna por encima de las 6

Las miopías magnas, especialmente a partir de los 50 años, pueden derivar en problemas graves como desprendimiento de retina y glaucoma, una lesión del nervio óptico asociada a una presión ocular elevada que puede provocar pérdida de visión

Dos complicaciones en un mismo historial

En su caso, el recorrido comenzó en 2007, cuando sufrió un desprendimiento de retina durante unas vacaciones de verano. El problema se detectó a tiempo

Más tarde, en 2020, durante la pandemia, volvió a notar que veía peor. La revisión confirmó un glaucoma avanzado. Un drenaje para reducir la presión ocular permitió controlar la enfermedad

Ahora puede hacer vida normal y trabaja como traductor, aunque admite que no podría desempeñar una actividad profesional al volante. En un ojo conserva poca visión y en el otro persisten problemas en el campo periférico

Una unidad para detectar antes el daño

La Unidad de Miopía del Servicio de Oftalmología de Vall d'Hebron nació en 2024 para unir el trabajo de especialistas en retina y glaucoma y ofrecer un abordaje más completo a los casos complejos

La especialista Marta Castany subraya que las complicaciones de retina suelen ser más evidentes, mientras que el glaucoma puede avanzar sin síntomas claros hasta fases tardías. El objetivo, señala, es detectarlo antes de que el daño sea irreversible

La unidad, ubicada en el Parque Sanitario Pere Virgili de Barcelona, cuenta con 500 metros cuadrados y siete consultas. Desde su puesta en marcha, ha atendido a más de 200 pacientes con más de seis dioptrías y una longitud axial superior a 26 milímetros