Madrid, 27 jul (EFE).- La llegada de Geely a Almussafes (Valencia) refrenda la apuesta por España de las firmas chinas, que han transformado el tradicional mapa automovilístico de la península Ibérica, en el que destacaban Ford, Seat o Renault, irrumpidos por Chery en Barcelona, Saic en Galicia o la propia Geely en Valencia. Las firmas chinas siguen arrebatando cuota en las matriculaciones europeas, sobre todo a través de los electrificados, mientras, en paralelo, han encontrado una fórmula para sortear los aranceles impuestos por la Unión Europea, que pueden alcanzar el 35 %, y que pueden evitarse ensamblando o fabricando los vehículos en puntos con España

Geely y Ford formalizaron el pasado jueves una 'joint venture' para la explotación conjunta de la fábrica: la automovilística china desembolsará 221 millones de euros por el 34 % de la empresa conjunta que constituirá con Ford para gestionar la planta de Almussafes (Valencia). La operación implica una valoración de 650 millones de euros para la sociedad conjunta, que -cuando quede formalmente constituida en 2027- asumirá la gestión de la factoría valenciana, que fabricará cinco modelos en la planta

Esta nueva sociedad elaborará cinco modelos en esta planta, tres de ellos nuevos que se sumarían a finales de 2028 al Kuga y al futuro Bronco, en una alianza estratégica que requerirá un aumento de la plantilla, aún por concretar. Podrán recrear lo que ya hacen Ebro, que pertenece a Ebro Motors Group, y la firma china Chery en la antigua planta de Nissan de Zona Franca (Barcelona), que se articula mediante una sociedad conjunta con mayoría de capital español en la parte productiva, con un 60 % para Ebro-EV Motors y un 40 % para Chery

En la fase inicial, la planta empezó con el ensamblaje de vehículos con piezas procedentes de China. Primero se planteó producir modelos de Omoda, la marca de Chery, y después modelos de la marca Ebro, aunque la evolución posterior recogida en los textos indica que la fábrica arrancaría con vehículos de Ebro, cuya producción se reactivó oficialmente en noviembre de 2024

De hecho, Ebro prevé que el primer modelo eléctrico de Chery se fabrique entre finales de 2026 y comienzos de 2027, aunque no está determinado si ese primer modelo será el Omoda 5 eléctrico o el Jaecoo 5. La llegada de Geely se produce apenas mes y medio después de que el grupo chino SAIC anunciara que instalará en Ferrol (A Coruña) su primer centro industrial y logístico de vehículos eléctricos en Europa, una planta de su marca MG con 200 millones de euros de inversión para la que acaba de presentar la solicitud oficial

La fábrica tendrá instalaciones en el puerto exterior de Ferrol y en el cercano municipio de As Pontes y la previsión es una producción anual de 120.000 vehículos, según detalló el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que destacó que el proyecto supondrá la creación de 2.300 empleos. Por su parte, Leapmotor, uno de los principales nombres del incipiente sector chino de los vehículos eléctricos, espera empezar el ensamblaje en masa de sus todocaminos ('SUV') B10 en octubre de este mismo año en la planta de su socio europeo Stellantis en Figueruelas (Zaragoza)

Aparejada a esa fábrica está la de Mallén, en la misma provincia, una nueva planta de ensamblaje de baterías de la propia Leapmotor que funcionará a pleno rendimiento desde el próximo 31 de julio y que tendrá una capacidad de producción aproximada de 60.000 unidades al año. Además de esas dos plantas, la alianza entre Stellantis y Leapmotor también ha permitido sortear el cierre de la fábrica de Stellantis en Villaverde (Madrid), pues producirá un nuevo vehículo eléctrico de la marca china Leapmotor a partir del primer semestre de 2028

En Linares (Jaén), el gigante chino BAIC ha relanzado la fábrica de Santana Motors, en la que el fabricante chino ha recuperado el Santana 400 y, hace apenas diez días, el pasado 15 de julio, anunció el lanzamiento del todoterreno Cajal. Asimismo, cinco SUV del fabricante chino BAIC llegarán a Linares semidesmontados para su ensamblaje final en la planta andaluza

EFE