Las mafias dedicadas a la trata con fines de explotación sexual están desplazando parte de su actividad hacia pisos turísticos y domicilios clandestinos. Con esa fórmula buscan romper los vínculos de las víctimas con su entorno y complicar el trabajo policial
La Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales de la Policía Nacional cumple 25 años de lucha contra este delito. En ese tiempo, sus agentes han liberado en el último año y medio a más de 2.000 víctimas, desmantelado 132 redes y detenido a 1.300 personas
Pisos turísticos para aislar y ocultar
El jefe de la brigada central contra la trata, Fernando Guerrero, explica que la movilidad es una herramienta clave de estas organizaciones para desarraigar a las mujeres. Muchas no conocen a nadie, en algunos casos tampoco el idioma, y quedan sin referencias para pedir ayuda
Desde la pandemia, la trata sexual ha ganado presencia en alojamientos de corta estancia y prostíbulos clandestinos instalados en viviendas. Ese formato dificulta la actuación policial porque la entrada en un domicilio está más limitada que en un club de alterne
Según Guerrero, este cambio también reduce las posibilidades de escape. Si una víctima permanece demasiado tiempo en el mismo apartamento, el poco tiempo que le permiten salir puede servirle para contactar con un vecino o con algún cliente dispuesto a ayudarla
Nuevas rutas, nuevos perfiles
La captación también ha cambiado con el auge de las redes sociales, especialmente entre las más jóvenes, aunque el boca a boca sigue teniendo peso. Además, los principales países de origen ya no son los mismos que años atrás
Ahora predominan víctimas procedentes de Colombia, Venezuela, Paraguay y Brasil, por delante de otras nacionalidades que antes encabezaban esta lista. La pobreza, la normalización de la prostitución como salida laboral y la exención de visados para entrar en España figuran entre las causas que facilitan la actuación de estas redes
Las mafias, además, aleccionan a las mujeres sobre lo que deben decir al llegar y suelen aprovechar los requisitos formales de entrada como turistas, con reserva de hotel, dinero suficiente y un motivo de viaje aparente. En otros casos, la víctima cree desde el inicio que ejercerá la prostitución; en los más graves, es engañada y atrapada mediante deudas artificiales
La Policía mantiene dispositivos específicos en los aeropuertos de Barajas y Barcelona-El Prat, con una segunda línea de control cuando existen sospechas. En muchos operativos aparecen también drogas destinadas a satisfacer a clientes, y algunas víctimas acaban obligadas a venderlas, con riesgo de enganchase, sobre todo a la cocaína
Un teléfono activo todo el día
La UCRIF sostiene parte de su trabajo en el teléfono y el correo electrónico que atienden las 24 horas. Reciben más de 8.000 comunicaciones al año y unas 1.025 se convierten en informaciones operativas
Guerrero considera que esa herramienta exige una gran capacidad de respuesta, porque no contestar a tiempo deja una huella para la víctima. Aun así, defiende que el sistema español es modélico por la colaboración con los países de origen y con las organizaciones sociales, que aportan información, asesoramiento y apoyo tras la liberación
El teléfono contra la trata es el 900105090 y también está disponible el correo [email protected]