Moscú, 3 sep. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó este jueves que la política de puertas abiertas de la Unión Europea está detrás de la actual crisis migratoria, en un mensaje difundido desde el Foro Económico Oriental de Vladivostok y en medio del cruce de reproches con España por la supuesta participación rusa en campañas de desinformación

Crítica directa a Bruselas

Lavrov sostuvo que la UE pasó de ser una asociación económica atractiva a un bloque cuyo modelo migratorio, según dijo, ha generado tensiones internas. A su juicio, la llegada masiva de migrantes ha dejado de ser un asunto humanitario para convertirse en un problema político y social dentro de varios países europeos

El jefe de la diplomacia rusa aseguró además que esa situación provoca malestar entre la población local y deteriora el funcionamiento interno de la Unión Europea. También incluyó en ese argumento a los ciudadanos ucranianos llegados a territorio comunitario desde el inicio de la guerra, al afirmar que en varios países reciben ayudas superiores a las de parte de la población local

Respuesta al mensaje de Sánchez

Las declaraciones se producen después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, señalara que la posición exterior de España podría haber motivado movimientos de países como Rusia o Israel para desestabilizar mediante bulos y desinformación en torno a la migración

Sánchez vinculó esas maniobras con las posiciones de su Ejecutivo sobre la guerra en Gaza y la invasión rusa de Ucrania, y sostuvo que los ataques informativos no responden a una preocupación real por la migración en España o en Europa

Ceuta, en el centro del choque

A finales de julio, el Ministerio de Exteriores ruso ya había descrito la entrada masiva e irregular de migrantes en Ceuta como un colapso de la política migratoria europea. Su viceministro, Alexander Gruskó, afirmó entonces que España debía resolver el problema y sugirió que parte de esos recursos podrían haberse destinado a la seguridad interna

Tras esas acusaciones, la portavoz de Exteriores, María Zajárova, reclamó pruebas sobre la supuesta implicación de Rusia en una campaña de desinformación relacionada con la crisis del enclave español. Insistió en que, sin hechos concretos, no había base para tomar en serio esa acusación