Veintiocho tripulantes de dos embarcaciones interceptadas y hundidas por fuerzas estadounidenses en aguas del Pacífico llegaron este viernes a Manta, en la costa ecuatoriana, en medio de la protesta de sus familiares

La Armada informó que nueve de ellos pertenecían a la nave Conquista II y otros diecinueve a la OM2. El arribo se produjo a bordo de una unidad guardacostas, cerca de las 15:00 hora local

La institución militar indicó que, tras el desembarque, se activaron los procedimientos correspondientes, aunque no ofreció detalles adicionales. De forma paralela, ocho personas vinculadas al Conquista II seguían en traslado hacia el puerto en otra embarcación

Versión oficial

Los hombres fueron detenidos entre miércoles y jueves por la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, luego de la intercepción de las naves

Según el Comando Sur estadounidense, las embarcaciones habrían sido usadas como puntos flotantes de abastecimiento de combustible y como apoyo logístico para operaciones narcotraficantes vinculadas a Los Choneros, el grupo criminal más antiguo del país

El ministro del Interior, John Reimberg, afirmó que el caso responde a una investigación y sostuvo que se trata de naves utilizadas para facilitar el movimiento de otras embarcaciones cargadas con droga hacia puertos mexicanos y luego a Estados Unidos

Reclamo de los familiares

En los exteriores de Capitanía del Puerto de Manta, decenas de familiares exigieron información y defendieron la inocencia de los tripulantes. Aseguraron que son pescadores que habían salido a faenar

Con carteles en mano, reclamaron por lo que consideran un atropello contra el sector pesquero y señalaron que esa actividad es el sustento de muchas familias de la zona

En la manifestación también estuvieron allegados de ocho pescadores ecuatorianos desaparecidos desde enero en altamar, cuando salieron a trabajar a bordo del barco Fiorella

Organizaciones de derechos humanos han pedido que se investigue la presunta participación de Estados Unidos en esa desaparición y en otros dos ataques a embarcaciones ecuatorianas registrados en marzo cerca de las islas Galápagos