Meliá Hotels International cerró el primer semestre con un beneficio de 4,1 millones de euros, un 95,36 % menos que un año antes, después de dotar 79,4 millones por la salida de Cuba
Antes de ese impacto contable extraordinario, el resultado neto ascendía a 83,4 millones de euros. La compañía sostiene que esta decisión refuerza la solidez y la transparencia de su balance
Los ingresos siguen al alza
La hotelera registró unos ingresos consolidados de 1.047,4 millones de euros, sin incluir plusvalías, lo que supone un avance del 7,1 % respecto al mismo periodo del año pasado
Ese crecimiento se apoyó en la mejora de los indicadores operativos en la mayoría de los destinos, pese al cierre temporal de dos hoteles relevantes, entre ellos Paradisus Cancún, reabierto en abril
Mejor comportamiento en varios destinos
Durante el semestre, el RevPAR de Meliá aumentó un 11,7 % interanual. La empresa destacó el buen desempeño de República Dominicana y de sus hoteles urbanos y vacacionales en España
Entre los mercados con mayor demanda figuraron Andalucía, Baleares y Punta Cana, donde las ventas subieron más de un 20 % frente al año anterior
Objetivos para el cierre del año
Meliá prevé terminar 2026 con una ratio de deuda financiera sobre Ebitda similar a la del ejercicio anterior, en una horquilla de entre 2 y 2,5 veces
La compañía ha firmado hasta ahora 17 nuevos hoteles, con 3.816 habitaciones, y mantiene el objetivo de cerrar el año con un mínimo de 40 firmas. Las marcas de lujo representan ya el 20 % del catálogo y el 18 % de las habitaciones, pero aportan el 36 % de la contribución operativa