Las protestas contra el Gobierno de Unidad Nacional, que administra el oeste de Libia, ganaron fuerza este viernes por la noche con la incorporación de nuevos grupos a la movilización, mientras siguieron los bloqueos de instituciones estatales en Trípoli
Cierre de edificios públicos
Los manifestantes clausuraron la sede de la Autoridad de Ejecución de Proyectos de Vivienda y Equipamiento, un día después de haber impedido el funcionamiento de más de una decena de organismos y compañías públicas. Para ello, utilizaron soldaduras metálicas, el mismo método empleado en otras oficinas de la capital
Las acciones forman parte de una campaña que exige la salida del primer ministro Abdelhamid Dbeiba y del resto del Ejecutivo, además de otros poderes del Estado, incluida la sede del Consejo Presidencial, que también fue bloqueada este viernes por la mañana
Presión sobre sectores estratégicos
Entre las dependencias afectadas figuran los ministerios de Relaciones Exteriores, Deportes, Juventud, Planificación y Gobernanza Local, además de la Autoridad Anticorrupción, la Autoridad de Aeropuertos, la agencia estatal de noticias LANA y varias empresas públicas
También se vio comprometida la actividad de la Compañía General de Electricidad, cuyas instalaciones fueron ocupadas el lunes, y se registraron irrupciones en infraestructuras petroleras y gasísticas. Según las autoridades, fueron cerradas líneas de gas usadas para alimentar centrales eléctricas, con el riesgo de afectar la red
Respuesta del Ejecutivo
Ante la crisis, Dbeiba ordenó la intervención de efectivos del Ministerio de Defensa y de la Presidencia del Estado Mayor para recuperar el control de las compañías estatales. Después de esa operación, se restableció la actividad en varias empresas públicas, aunque permanecen bajo vigilancia
Pese a ello, los grupos movilizados mantienen el bloqueo y llaman a sostener la presión hasta provocar la caída del Gobierno
Más apoyos a la protesta
En la última jornada se sumó a la desobediencia civil Salah Badi, comandante de la Brigada de Resistencia, figura conocida por su papel en el levantamiento de 2011 contra Muamar el Gadafi. Durante su intervención, acusó a la clase dirigente de corrupción y pidió a la población salir a las calles
Libia continúa dividida institucionalmente desde 2014: el Gobierno de Unidad Nacional controla el oeste, mientras el este permanece bajo la influencia del mariscal Jalifa Haftar. La ONU y Estados Unidos impulsan una salida política con elecciones, pero los avances siguen siendo limitados