Flamencos rosas, patitos de goma, calaveras mexicanas, gorilas con flotadores, palmeras, flores tropicales y gatos se mezclaron en las camisas del público que volvió al recinto de la Expo con abanicos, vasos en la mano y ganas de exprimir la noche pese a los 40 grados
La jornada transcurrió entre los gestos habituales de cualquier gran festival: fotos para el recuerdo, paradas en las carpas de comida, retos para conseguir regalos y grupos de amigos dispuestos a aguantar el calor con brillo en la cara y mucha paciencia
Son cubano para abrir el sábado
Multiplica, una banda de indie rock formada en Zaragoza hace tres años, fue la encargada de arrancar la programación. Después, Buena Vista Social Club hizo bailar a los asistentes más resistentes con clásicos como Guantanamera y Chan, chan, en una actuación que combinó tradición cubana y una respuesta muy entusiasta del público
Biznaga tomó el relevo en los escenarios principales con un repertorio atravesado por el compromiso social y el antifascismo. Durante el concierto, el batería Jorge 'Milki' Ballarín pidió al público: “Por favor, no seáis fachas”, en una actuación que también dejó algún fallo de sonido
Guitarricadelafuente convierte el escenario en regreso a casa
Uno de los momentos más celebrados llegó con Guitarricadelafuente. Su vínculo con Aragón, y en especial con Cuevas de Cañart, hizo que su paso por el festival tuviera un tono de vuelta al origen. Allí aprendió a tocar la guitarra y descubrió su vocación musical
El artista, a punto de estrenar La bola negra, película preseleccionada para los Óscar, repasó canciones como Guantanamera, Agua y mezcal y Tramuntana. También ondeó la bandera de Aragón ante un público que recibió con calidez ese gesto y la presencia de su familia entre los asistentes
Humor, estribillos y una noche en cadena
Ojete Calor llevó su mezcla de humor y música con temas como Mocatriz, Viejoven y Agapimú. Después, Siloé sonó con Amor infinito, Si me necesitas, llámame, Todos los besos y Que merezca la pena, antes de dar paso a Ultraligera, La M.O.D.A. y La Plazuela, que cerró el tramo final con Péiname Juana
En el escenario Escena VL también actuaron Hermanos Martínez, Esteman, Daniela Spalla, División Minúscula, Begut, Sonido Gallo Negro y Rialto, manteniendo el movimiento del público durante horas con propuestas muy distintas entre sí
El fútbol también se coló entre canciones
Mientras la música ocupaba el centro de la jornada, el Real Zaragoza apareció en pantallas de teléfonos y en alguna camiseta, con el partido ante el Antequera colándose entre actuación y actuación
Con el calor como enemigo constante y la música como hilo conductor, el recinto volvió a funcionar como una ciudad efímera donde convivieron el son cubano, el indie, el rock, el pop, los sonidos electrónicos, los abanicos y el deseo de que la noche no terminara