El presidente chino, Xi Jinping, llega este martes a Egipto para su primera visita de Estado al país en una década, en un contexto en el que Pekín busca profundizar su vínculo con El Cairo en los planos económico y diplomático
Una relación que cumple 70 años
El viaje coincide con el 70.º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. Egipto fue en 1956 el primer Estado árabe y africano en reconocer a la República Popular China
Xi se reunirá en El Cairo con el presidente Abdelfatah al Sisi para abordar la relación bilateral y asuntos internacionales y regionales. Será el primer viaje del líder chino a Egipto desde enero de 2016, cuando participó en una cumbre de la Liga Árabe y se firmaron acuerdos sobre infraestructuras, energía, finanzas y desarrollo industrial
Inversiones y presencia industrial
Las relaciones económicas han sido uno de los pilares del acercamiento. Empresas chinas participan en proyectos de infraestructuras e industria, entre ellos la zona económica TEDA Suez y la nueva capital administrativa egipcia
La zona TEDA Suez ha atraído más de 200 empresas y acumula inversiones superiores a 4.700 millones de dólares, según datos oficiales. En su visita a El Cairo en julio de 2025, el primer ministro chino, Li Qiang, y Al Sisi hablaron de ampliar la llegada de capital chino a energías renovables, vehículos eléctricos y turismo
Analistas citados por la prensa internacional señalan que la relación avanza desde el comercio hacia una mayor presencia industrial, aunque Egipto sigue dependiendo también de inversiones procedentes de otros socios, incluidos países occidentales y del Golfo
Gaza e Irán, en la agenda
Gaza aparece como uno de los temas centrales de la visita. Egipto ha desempeñado un papel clave como mediador y China ha respaldado ese esfuerzo, al tiempo que defiende una solución basada en la creación de un Estado palestino
Pekín y El Cairo coinciden en rechazar el desplazamiento forzoso de palestinos fuera de Gaza y en reclamar un alto el fuego
La situación en Irán también estará sobre la mesa. China ha condenado los ataques de Estados Unidos e Israel contra Teherán, aunque ha pedido moderación tras acciones iraníes contra países del Golfo. En agosto, Pekín volvió a rechazar la política de máxima presión y las sanciones contra la República Islámica
Ambos gobiernos comparten el interés por evitar una escalada que afecte a rutas estratégicas como el canal de Suez y el mar Rojo