Flavio Briatore volvió a Alpine con una advertencia clara: el problema ya no pasa por las palabras, sino por el auto. El equipo francés pasó de ilusionarse con un repunte a quedar presionado por un presente que exige respuestas técnicas inmediatas

En Mónaco, después del tercer puesto de Pierre Gasly, el consejero ejecutivo marcó el diagnóstico. Desde entonces, la tendencia se agravó. En las cinco carreras siguientes, Alpine sumó apenas 11 puntos y perdió el quinto lugar del Mundial de Constructores

El contraste con sus rivales se hizo más visible en Hungría. Racing Bulls mostró una evolución sostenida, Audi empezó a sumar con regularidad y Aston Martin dio un salto con un paquete de 16 actualizaciones. Alpine, en cambio, siguió sin encontrar estabilidad ni rendimiento consistente

Un auto que no responde

La escudería dejó de desarrollar el modelo actual al comienzo del año para enfocarse en el nuevo reglamento técnico, con motores Mercedes. También contó con más horas de trabajo en túnel de viento y simulación, pero esa ventaja no se tradujo en mejoras visibles en pista

El mayor problema aparece en la parte trasera del coche, donde Alpine no logró cambios sustanciales. En Hungría quedaron expuestas las dificultades con la temperatura y la degradación de los neumáticos, un combo que afectó la tracción y complicó el ritmo de Gasly y Franco Colapinto

Briatore fue directo tras la carrera: terminar sin puntos y perder la quinta posición fue una decepción. Gasly coincidió en que la falta de ritmo solo se resolverá con actualizaciones que lleguen cuanto antes

La presión también sube para Colapinto

Colapinto, por su parte, sospechó que el auto pudo haber sufrido algún daño por su comportamiento extraño en Hungría. El argentino remarcó además que Aston Martin se mostró muy fuerte en las curvas y que Alpine quedó por detrás en ese tipo de sectores

De cara a Zandvoort, donde podría aparecer un desarrollo de motor para Honda, Alpine sabe que no puede seguir relegado. Si no mejora pronto, corre el riesgo de quedar atrapado en la parte baja de la tabla, con Haas, Williams y Cadillac como referencia inmediata detrás

La advertencia ya está hecha. Ahora el desafío está en Enstone: convertir las piezas que lleguen en rendimiento real para recuperar terreno en la pelea por ser el quinto equipo de la Fórmula 1