Alex de Miñaur avanzó a los cuartos de final del ATP 500 de Washington luego de vencer a Cruz Hewitt por 6-2 y 6-3 en una hora de juego. El cruce tuvo un condimento especial: se trató de un duelo entre compatriotas separados por una década de edad y unidos por una relación de confianza y cercanía

Un partido breve, un gesto que quedó

El vigente campeón del torneo impuso su jerarquía y dejó sin margen al joven de 17 años, que atraviesa sus primeros pasos en el circuito profesional. Hewitt venía de conseguir su primera victoria en el nivel ATP y semanas atrás había alcanzado la final junior de Wimbledon

Cuando terminó el partido, De Miñaur se acercó a la red y le dijo: “Que tengas suerte durante los próximos 10 años de tu vida”. El saludo, seguido por un abrazo y una charla breve, fue recibido con aplausos por el público presente

Respeto por la carga de ser hijo de una leyenda

Más tarde, De Miñaur valoró el camino de Hewitt y remarcó la dificultad de crecer bajo semejante presión. “Hay que mostrarle muchísimo respeto porque no es nada fácil ser hijo de un ex número uno del mundo”, dijo, antes de elogiar su madurez y su manera de construir una identidad propia dentro del tenis

También destacó el rol de Lleyton Hewitt en ese proceso y lo calificó como clave en el desarrollo de su hijo. Del otro lado, Cruz devolvió el gesto con palabras afectuosas: “Fue un sueño compartir la cancha con él”. Y agregó: “Es como mi hermano mayor. Lo conozco prácticamente de toda la vida”

Con el resultado, De Miñaur quedó entre los ocho mejores del certamen y ahora enfrentará a Brandon Nakashima. En la parte alta del cuadro, Taylor Fritz jugará con Alex Michelsen, mientras que en la zona baja se vienen los cruces entre Rafael Jódar y Lorenzo Musetti, y entre Terente Atmane o Alejandro Tabilo frente a Ben Shelton o Ugo Humbert