El Autódromo Oscar y Juan Gálvez atraviesa la reforma más ambiciosa de sus 74 años. La obra busca dejar al trazado en condiciones para recibir primero al MotoGP y, al mismo tiempo, posicionarlo como una alternativa para una eventual vuelta de la Fórmula 1 a la Argentina
El plan toma fuerza en un escenario internacional cambiante, con las plazas de Medio Oriente bajo observación y con el calendario de 2027 todavía abierto a modificaciones. En ese contexto, Buenos Aires intenta quedar lista por si aparece una vacante
Una pista completamente nueva
La transformación incluye un nuevo edificio de boxes con 32 garajes, áreas técnicas y una torre de control. También avanza la construcción de un túnel más amplio para el ingreso de camiones y vehículos acreditados, además de la conservación de los pasos destinados a servicios y peatones
La pista sumará un sistema de drenaje renovado para evitar anegamientos, con miles de caños distribuidos en una red que descargará hacia dos cuencas. El asfalto también será nuevo y habrá 4.400 metros de pianos adaptados a los requisitos de la FIA y la FIM
Curvas más exigentes y mayor seguridad
El futuro trazado de Fórmula 1 tendrá 4.900 metros, 15 curvas y un ancho de 18 metros en la recta principal. Para MotoGP se diseñó un circuito de 4.300 metros. Entre ambos proyectos convivirán doce configuraciones distintas
La curva 9 y la nueva horquilla se perfilan como dos de los sectores más desafiantes. La horquilla tendrá 10 grados de peralte y la curva 9 combinará una pendiente longitudinal del 4,2% con un peralte del 4%
También se reforzarán los sistemas de seguridad con defensas, leca, muros, vallas de contención y cerramientos rígidos de hormigón. A eso se sumarán semáforos y banderas electrónicas LED, además de la ampliación de boxes y la construcción de un nuevo muro perimetral
Capacidad ampliada y calendario en juego
La inversión total ronda los 100 millones de dólares y combina fondos públicos y privados. El objetivo es que el circuito pueda recibir a más de 80.000 personas en MotoGP y llegar a una capacidad cercana a 150.000 espectadores en caso de F1
El regreso del Mundial de Motociclismo está confirmado para 2027, con contrato hasta 2030. En paralelo, el gobierno porteño trabaja para que el autódromo quede listo a comienzos de febrero y pueda ser probado en una carrera de motociclismo antes de su habilitación final
Desde la gestión porteña sostienen que la idea es anticipar la segunda etapa de obras para no perder tiempo si aparece una oportunidad en la Máxima. La posibilidad de un Gran Premio de Endurance también quedó abierta como alternativa
El autódromo, inaugurado en 1952, fue escenario de grandes capítulos del automovilismo y el motociclismo mundial. La remodelación deja atrás sectores clásicos, pero también reabre la expectativa de que Buenos Aires vuelva a ocupar un lugar entre las plazas grandes del deporte motor