El caso Julián Álvarez suma un nuevo capítulo en pleno mercado de fichajes. El Barcelona recibió la notificación oficial de la RFEF y de la FIFA tras la denuncia presentada por el Atlético de Madrid el 30 de junio
La acusación rojiblanca sostiene que el club azulgrana habría presionado al delantero argentino. Con la comunicación enviada por ambos organismos, se abre ahora la fase de alegaciones, en la que el Barça deberá exponer su versión antes de que se estudie toda la documentación y se tome una decisión
Un conflicto por los contactos con el delantero
La denuncia del Atlético se apoya en la supuesta existencia de contactos fuera del periodo permitido por la normativa. Julián Álvarez, de 26 años, tiene contrato con el club madrileño hasta junio de 2030
Desde la dirigencia del Atlético ya se había advertido que se acudiría a las instancias necesarias para defender sus intereses y hacer valer el marco contractual
El Barcelona mantiene su objetivo
Pese al conflicto, Julián Álvarez sigue siendo una de las grandes prioridades del Barcelona para reforzar su ataque. Joan Laporta reconoció el 13 de julio que el Atlético ya tenía en su poder una oferta formal por el futbolista
Sin embargo, el club madrileño mantiene su negativa a negociar su salida. Álvarez, por su parte, ya había expresado durante el Mundial su interés por asumir un nuevo reto lejos del Metropolitano
El 10 de agosto, una fecha decisiva
El 10 de agosto aparece como una jornada clave. Ese día, el delantero está citado para incorporarse a la pretemporada del Atlético, un momento en el que podría conocerse con mayor claridad su postura
Mientras tanto, el Barcelona no quiere prolongar indefinidamente la operación. Si la llegada de Álvarez no avanza, la dirección deportiva ya trabaja con alternativas para no quedarse sin opciones en el mercado