Kevin y Luciano Benavides crecieron sobre dos ruedas en Salta y convirtieron una pasión de infancia en una carrera de élite. Primero en el enduro, después en el rally raid, los hermanos construyeron una historia compartida de títulos, caídas, recuperación y finales apretados

Del enduro local al Dakar

Kevin se subió a una moto a los tres años. Luciano lo imitó y empezó a los cinco. En un entorno donde el motociclismo profesional parecía lejano, ambos avanzaron paso a paso hasta competir en campeonatos argentinos, latinoamericanos y mundiales de enduro antes de dar el salto al Dakar

El debut de Kevin en el rally más exigente del mundo fue en 2016, en Argentina. Llegó con poca experiencia, ganó una etapa en el tercer día y terminó cuarto. Ese resultado lo impulsó hacia la estructura oficial de Honda y abrió una etapa en la que fue segundo en 2018 y campeón en 2021. También repitió la victoria en 2023

Récords y presión familiar

Luciano siguió el mismo camino, aunque con una adaptación más dura al desierto y a la navegación. Su ingreso al programa de KTM llegó después del impulso inicial que le dio el rendimiento de Kevin, pero el menor de los Benavides debió construirse su propio lugar entre los mejores

En 2023 ganó el Mundial de Rally Raid y, en enero de 2026, consiguió su primer Dakar por apenas dos segundos sobre Ricky Bravec. Esa definición le quitó a Kevin el récord de la victoria más ajustada en la historia de la carrera. Antes, Kevin ya había ganado en 2021 con una ventaja de 43 segundos sobre Toby Price

Los dos quedaron en un registro único: son los únicos pilotos que ganaron el Dakar por menos de un minuto en cualquier categoría

Lesiones, resistencia y nuevos rumbos

La última edición del Dakar fue especialmente dura para Luciano, que compitió lesionado tras romperse la rodilla y luxarse el hombro. Aun así, llegó a la definición con chances y mantuvo su sello de correr al límite hasta el final

Kevin también atravesó un golpe fuerte en su carrera reciente: sufrió un accidente grave, estuvo cinco días en coma y quedó con secuelas en el brazo. Eso aceleró su transición hacia los autos. Ya maneja una Toyota Hilux del Overdrive Racing y prepara su primera participación en el Dakar en esa categoría, después de haber competido en Challenger y ganado una etapa

Luciano, por su parte, sigue peleando en motos. Está tercero en el campeonato mundial y le quedan dos fechas para cerrar el año: Marruecos y Abu Dabi. Después llegará otro reto mayor: defender su título en el Dakar 2027

Los Benavides ya hicieron historia. Pero por cómo compiten, todavía no parecen haber llegado al techo