La FIFA avanza con una propuesta que podría cambiar la estructura económica del fútbol mundial: abrir parte del negocio del Mundial a capitales privados y reorganizar de forma profunda su modelo comercial
La iniciativa, que ya entró en un proceso formal de consulta, apunta a explotar mejor los derechos de televisión, patrocinio, venta de entradas, licencias y la gestión operativa de los torneos a través de una nueva sociedad, FIFA Forward Enterprise (FFE)
Más dinero para repartir
Según el plan, el objetivo es generar más recursos para distribuir entre las 211 federaciones nacionales y las seis confederaciones continentales. La FIFA sostiene que el crecimiento económico del fútbol no llega de manera uniforme a todos los países y que busca corregir esa brecha
El esquema prevé elevar la financiación actual de 8 millones de dólares por federación a 20 millones en el ciclo 2027-2030. Además, cada asociación podría pedir hasta otros 20 millones a través de un fondo extraordinario para obras de mayor escala, como estadios, centros de entrenamiento y otras infraestructuras
Los fondos también podrían destinarse a capacitación de entrenadores, desarrollo de selecciones nacionales, organización de competiciones, fútbol de base y crecimiento del fútbol femenino
Inversores privados, pero sin control deportivo
La nueva empresa tendría una valoración estimada en 20.000 millones de dólares y buscaría captar inicialmente 4.200 millones. La meta final sería sumar unos 10.000 millones de dólares adicionales para el desarrollo del fútbol
La FIFA prevé incorporar socios privados con participaciones minoritarias. Esos inversores aportarían capital y experiencia comercial, pero no tendrían poder de decisión sobre aspectos deportivos como el formato de las competiciones, el calendario o la cantidad de participantes
En el directorio, la FIFA conservaría la mayoría accionaria y el control de las decisiones estratégicas
Los nombres detrás del plan
Entre los potenciales inversores aparece Thrive Eternal, la firma vinculada a Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, esposo de Ivanka Trump. También figuran JP Morgan como asesor financiero, Greg Maffei al frente de la estrategia comercial y otras compañías como OpenEconomics
La propuesta fue discutida en el Consejo de la FIFA celebrado en Nueva York el 17 de julio y había sido mencionada previamente por Gianni Infantino en el Congreso de abril en Vancouver
De acuerdo con la información difundida por el propio organismo, Infantino quiere reforzar especialmente el apoyo a las regiones históricamente más relegadas dentro del ecosistema del fútbol
Choque frontal con la UEFA
La respuesta más dura llegó desde la UEFA, que rechazó públicamente la iniciativa y advirtió que el fútbol no puede convertirse en un activo comercializable sin transparencia sobre quién obtiene los beneficios
La confederación europea sostuvo que la FIFA no tiene derecho a vender el fútbol y que las instituciones que lo gobiernan no deben cruzar esa línea
La tensión entre ambas entidades ya venía acumulando roces y se agravó durante el Mundial, cuando la FIFA levantó la sanción al delantero estadounidense Folarin Balogun para el partido frente a Bélgica, tras un pedido de Donald Trump
Una votación todavía sin fecha
Por ahora, la FIFA no informó cuándo se realizará la votación que definirá el futuro del proyecto. Mientras insiste en que conservará el control absoluto sobre las decisiones deportivas, el solo hecho de abrir el negocio del Mundial al capital privado ya plantea un cambio de paradigma para el fútbol mundial