Hay trayectorias que parecen escritas para reencontrarse con los mismos escenarios. La de Pablo Repetto es una de ellas
El entrenador de Independiente Santa Fe fue protagonista del golpe que dejó afuera a River de la Copa Sudamericana y, otra vez, se metió en el centro de una eliminación inolvidable en el Monumental
Un golpe que repite la historia
Diez años antes, Repetto había sorprendido con Independiente del Valle en la Copa Libertadores. Aquella vez, el equipo ecuatoriano también se sostuvo en una serie durísima en Buenos Aires y terminó instalándose entre los grandes relatos del torneo
Esta vez, el desenlace llegó por penales y con un impacto todavía más ruidoso: Santa Fe resistió el asedio, llevó la llave hasta el límite y dejó a River afuera en su casa, en medio de una serie que el conjunto argentino dominó durante largos pasajes
Repetto había advertido antes del cruce que la visita llegaba como favorita y que el desafío exigía soportar momentos de sufrimiento. Después del partido, remarcó que la clasificación no se explicó solo por la definición desde los doce pasos, sino también por el esfuerzo sostenido a lo largo de la llave
La carrera que cambió por una lesión
Su camino en el fútbol profesional también tiene una marca abrupta. Como lateral de Fénix, una fractura de tibia y peroné lo obligó a interrumpir su carrera a los 26 años. Fue operado dos veces y pasó cerca de un año y medio alejado de las canchas
Volvió, pero jugó poco. Terminó rescindiendo y cerró su etapa como futbolista en Villa Teresa. Desde entonces, el banco de suplentes se volvió su lugar natural
Mientras estudiaba Economía y realizaba el curso de entrenador, Fénix le abrió la puerta en divisiones juveniles. Más tarde asumió en el primer equipo y logró el ascenso a primera. Después llegaron pasos breves por Cerro y Blooming, y un ciclo más extenso en Defensor Sporting que lo proyectó a nivel internacional
El técnico de las clasificaciones inesperadas
Desde entonces, Repetto construyó una carrera marcada por equipos competitivos y campañas capaces de incomodar a rivales poderosos. En Independiente del Valle alcanzó su primera gran consagración continental, luego pasó por Emiratos Árabes Unidos y Paraguay, y más tarde regresó a Ecuador para comandar a Liga de Quito, donde ganó tres títulos locales en un proceso de cuatro años
También dirigió a Nacional de Uruguay, con el que fue campeón junto a Luis Suárez. Ya en 2023, su nombre sonó para otro Independiente, el de Avellaneda
Ahora, con Santa Fe, volvió a dejar una marca fuerte en el continente. En pocos meses ya sumó una Supercopa cafetera y, sobre todo, una nueva eliminación de River, la primera del club bogotano en la historia frente al conjunto argentino
Repetto no se agranda con los recuerdos. Pero sus equipos, otra vez, lo devuelven a la escena principal del fútbol sudamericano