Boca llega a Chile con una ventaja mínima y un margen de error casi inexistente. El 1-0 de la ida en la Bombonera lo dejó cerca de los octavos de final de la Copa Sudamericana, pero la caída 0-3 ante Riestra en el arranque del Torneo Clausura alteró el panorama y obligó a Arruabarrena a buscar una versión más firme
La vuelta que ordena al equipo
La principal novedad pasa por Leandro Paredes. Tras unos días de descanso después del Mundial, el volante volverá al equipo y se perfila como la pieza central del plan. Boca siente su ausencia en la elaboración, en la pausa y en la conducción del juego
Desde su regreso al club, en el segundo semestre de 2025, Paredes es el jugador que más asistencias dio y el que más ocasiones de gol generó. Suma diez asistencias y 75 chances creadas, una distancia amplia respecto de Lautaro Blanco, segundo en ese rubro con 52
Un equipo que cambia con él
Su peso no se explica solo por los pases decisivos. También ordena, equilibra y recupera. Frente a O'Higgins, en la ida, jugó más adelantado que en etapas anteriores y participó con mayor libertad en la zona de creación. Esa noche lideró al equipo en toques, pases completados y recuperaciones, y asistió a Miguel Merentiel en el gol
Arruabarrena ensayó variantes para reforzar el mediocampo y podría pasar a un 4-3-1-2, con Santiago Ascacibar en lugar de Leonardo Flores. La idea es proteger mejor al equipo, ganar presencia en el centro y liberar a Paredes unos metros más arriba. En el lateral derecho, Leandro Lozano aparece como alternativa para volver por Dylan Gorosito
Para Boca, el regreso de Paredes no es un detalle: es la clave para jugar con más claridad, sostener la ventaja y evitar que la serie se complique en Rancagua