La UEFA advirtió que no participará de las competiciones de la FIFA si avanza el plan para abrir parte de los ingresos del Mundial a inversores de capital privado. El conflicto abre un escenario con impacto inmediato en varios torneos de selecciones europeas
Los torneos en riesgo inmediato
La primera consecuencia sería la ausencia europea en la Copa del Mundo Femenina sub-20, programada en Polonia entre el 5 y el 27 de septiembre. También quedarían comprometidas la Copa del Mundo Femenina sub-17, que se jugará en Marruecos del 17 de octubre al 7 de noviembre, y el Mundial sub-17 masculino de Qatar, previsto del 19 de noviembre al 13 de diciembre
En 2027, el boicot también podría dejar afuera a las selecciones europeas de la Copa del Mundo Femenina de Brasil, que se disputará del 24 de junio al 25 de julio
El impacto más grande: el Mundial 2030
Si la disputa se profundiza, el golpe mayor podría llegar en 2030, cuando Marruecos, Portugal y España serán sede de la Copa del Mundo. Ese torneo es la cita más importante del calendario de la FIFA y el principal punto de tensión en esta crisis
El trasfondo del conflicto
El plan que detonó la reacción europea contempla una reestructuración del negocio de la FIFA para integrar derechos comerciales, operación de torneos y nuevas vías de financiamiento. Entre las medidas evaluadas aparece una estructura específica para canalizar inversiones externas con participaciones minoritarias y sin control
En paralelo, también se analiza un programa voluntario de apoyo económico para asociaciones nacionales, con acceso a fondos adicionales para obras de infraestructura y desarrollo. Según esa propuesta, cada federación podría optar por sumarse o no
Las asociaciones europeas sostienen que la Copa del Mundo no debe tratarse como un activo financiero y cuestionan además que una decisión de ese alcance haya sido diseñada sin consulta suficiente a las federaciones