La final del Mundial entre Argentina y España marcó el cierre de la carrera de Slavko Vinčić, que habló por primera vez después del partido disputado el 19 de julio en Nueva Jersey. El árbitro esloveno de 46 años se refirió a la designación, a la presión del encuentro y al diálogo que mantuvo con Lionel Messi

La charla con Messi quedó en la cancha

Vinčić evitó detallar esa conversación, pero dejó una definición sobre la conducta del capitán argentino: “Dejaré esa conversación en la cancha. Pero puedo decir que Messi se comportó de manera deportivamente correcta”

En una conferencia de prensa realizada en Brdo pri Kranju, Eslovenia, el ahora exjuez recordó que su primera reacción al enterarse de que la FIFA le confiaba la final fue de “shock”. Después, explicó, llegó el orgullo por representar a su país en “el mayor evento deportivo del mundo”

Una responsabilidad concentrada en 90 minutos

El árbitro de Maribor sostuvo que la mayor dificultad no fue sancionar faltas, sino conducir un partido en el que toda una carrera se resumía en 90 o 120 minutos. También agradeció la confianza recibida por parte del comité arbitral y de Pierluigi Collina

Vinčić estuvo acompañado por sus asistentes Tomaž Klančnik y Andraž Kovačič. Los tres remarcaron que la convivencia durante años en hoteles, seminarios, entrenamientos y partidos fue clave para su rendimiento en la final

“Hemos pasado tantos días juntos en hoteles, seminarios, entrenamientos y partidos que son como una segunda familia para mí. Sin ellos, lo que hemos logrado no habría sido posible”, afirmó

El trabajo previo y la lectura del partido

Antes del encuentro, el equipo arbitral estudió a ambos seleccionados en detalle. Analizó características individuales, conductas durante las interrupciones y tendencias de juego, aunque Vinčić advirtió que ningún partido permite una preparación perfecta

“Estudiamos las características de los futbolistas, qué hacen durante los descansos y quién comete más faltas. Por supuesto, no se puede preparar todo a la perfección para un partido. Cada uno tiene su propio desarrollo, dentro del cual hay que desempeñar el trabajo lo mejor posible”, señaló

Para el esloveno, la presión de una final mundialista no se compara con la de un encuentro habitual. Dijo que, en ese contexto, años de trabajo y sacrificio quedan reducidos a un solo duelo y que la tarea principal consiste en saber cuándo detener el juego y cuándo dejarlo seguir

“La responsabilidad es enorme cuando toda tu carrera arbitral se reduce a un solo partido”, sostuvo. Y agregó que el mayor reto es “gestionar todo correctamente durante el partido”

Una final que no los puso en discusión

Vinčić también explicó que los primeros minutos fueron decisivos para fijar el criterio arbitral, ya que allí se define si conviene empezar con advertencias o con tarjetas. Esa lectura, dijo, surge de la experiencia acumulada a lo largo de la carrera

Sin hacer una evaluación detallada de su labor, el árbitro consideró que el mejor indicio de un buen trabajo fue que el trío esloveno no quedó en el centro de la conversación después del pitido final. “No fuimos tema de conversación después del partido, lo que demuestra que hicimos bien nuestro trabajo en general. Creo que nuestra estrategia arbitral fue la correcta”, afirmó

Durante el encuentro amonestó a Lisandro Martínez, Leandro Paredes, Enzo Fernández, a quien luego expulsó por doble amarilla, Cristian Romero y Alexis Mac Allister, además del entrenador Lionel Scaloni. No mostró tarjetas al conjunto español