El banco Citi sostuvo que la economía argentina muestra un cuadro macroeconómico con señales positivas, en especial por el superávit fiscal por tercer año consecutivo, la recomposición de reservas del Banco Central y el crecimiento de las exportaciones

Al mismo tiempo, advirtió que el panorama sigue expuesto a factores de riesgo internos y externos, entre ellos la cercanía del proceso electoral y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y Ucrania

Superávit y reservas: los pilares que el banco destaca

Ricardo Dessy, economista jefe para el Subclúster Sur de Citi Research, señaló que la foto actual combina avances importantes con fragilidades persistentes. Según explicó, el resultado fiscal consolidado se volvió una de las principales fortalezas del programa económico

Para el analista, el hecho de que el año pueda cerrar con superávit financiero, aun en un contexto de ajuste fuerte y con costos en áreas como jubilaciones y obra pública, le da al proceso un rasgo de mayor sostenibilidad frente a intentos de corrección más bruscos del pasado

También valoró que el Banco Central vuelva a comprar divisas, en un contexto donde cambió la percepción sobre el impacto inflacionario de esa estrategia. En su visión, la ausencia de exceso de pesos ayuda a que una suba del tipo de cambio no se traslade con la misma intensidad a precios

A eso sumó el crecimiento de las exportaciones y la posibilidad de que el país supere los 100.000 millones de dólares, impulsado sobre todo por el sector energético, que ofrece flujos más estables que los envíos agroindustriales

Inflación todavía alta y precios por acomodar

Más allá de esos avances, Dessy sostuvo que aún queda recorrido en la normalización de precios relativos y márgenes, una corrección que se demoró durante el período de inflación de tres dígitos

En ese proceso, mencionó además el fuerte ajuste de tarifas energéticas, que en algunos casos llegó a niveles muy altos, como uno de los factores que sostienen el piso inflacionario actual, ubicado en torno del 25% al 30% anual

La economía crece, pero de manera desigual

En materia de actividad, Citi proyecta una expansión de entre 2,9% y 3% para este año, aunque con un comportamiento muy dispar entre sectores

El banco ve dinamismo en oil and gas, litio, cobre y minería, actividades que concentran inversiones relevantes por la demanda mundial asociada a la transición energética. Sin embargo, advierte que no son rubros intensivos en empleo como el comercio, la industria y la construcción, que todavía muestran rezago

También señaló que el consumo enfrenta presión por la pérdida de poder adquisitivo de jubilados y empleados públicos, la suba de tarifas y el avance de las compras digitales, que está cambiando los hábitos de gasto

Riesgo político y ruido externo

Otro punto de atención para la entidad es el frente político. Dessy recordó que la Argentina siempre tuvo alta volatilidad y que el país entra en los últimos 12 meses antes de las elecciones, un período que suele sumar incertidumbre

Aunque consideró que la oposición aún no muestra liderazgos claros, remarcó que cualquier agenda de crecimiento requerirá respaldo de los gobernadores y continuidad para las inversiones en carne, agro, minería, petróleo y gas

En paralelo, advirtió que un eventual aumento de tasas en el mundo por presiones inflacionarias complicaría la situación argentina, sobre todo en una etapa que todavía exige financiamiento y acumulación de reservas

Para Citi, el desafío inmediato es sostener los avances macro sin perder de vista que el escenario internacional y la política local pueden alterar rápidamente el rumbo