LA HABANA.– Cuba dio este miércoles un nuevo paso hacia una mayor apertura económica al permitir la participación del sector privado en actividades que hasta ahora estaban reservadas al Estado, entre ellas la gestión de farmacias, el comercio mayorista, la importación de vehículos, terminales de carga y pasajeros, instalaciones portuarias y operaciones vinculadas al petróleo, el gas y la minería
Las disposiciones fueron publicadas en la Gaceta Oficial y forman parte de un paquete de 176 medidas aprobado en junio por el Parlamento y el Partido Comunista. Según las autoridades, el objetivo es ampliar de forma considerable el margen de acción de emprendedores, cooperativas y pequeñas y medianas empresas
La apertura llega en un contexto de fuerte deterioro económico, agravado por el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos y por el impacto del bloqueo petrolero de facto impuesto en enero, que profundizó los apagones, la escasez de alimentos, combustible, agua potable y medicinas
Más espacio para la iniciativa privada
Entre los cambios anunciados figura la autorización para que pymes y cooperativas gestionen servicios farmacéuticos, una medida presentada como complemento de la red estatal en medio del desabastecimiento de medicamentos. También se habilita la creación de residencias para adultos mayores y se flexibiliza la venta mayorista y minorista por parte de actores privados
El sector del transporte también tendrá nuevas aperturas, con permisos para importar vehículos eléctricos y sus partes. En energía, la legislación habilita operaciones petroleras condicionadas para empresas mixtas, particulares e inversores extranjeros
En minería, las personas naturales seguirán limitadas en la extracción de minerales metalíferos, aunque las pymes podrán participar en esa actividad. La gran minería, como la del níquel en el oriente del país, quedará en manos de asociaciones económicas o capital extranjero
Servicios públicos bajo control estatal
Pese a la ampliación del margen para el sector privado, el gobierno insistió en que no hay un proceso de privatización. La empresa estatal socialista conservará su papel central, y áreas como la salud, la educación, los medios de comunicación, las telecomunicaciones, la seguridad, la defensa y el tabaco seguirán bajo control público
La atención médica continuará siendo gratuita para la población, mientras que en educación se mantienen las competencias estatales, aunque con cierta apertura para guarderías, clases de idiomas y tutorías
Las reformas también acompañan el crecimiento de las mipymes, que según las autoridades ya superan las 15.000 y emplean a más de un tercio de la fuerza laboral. El gobierno prometió además acelerar la aprobación de nuevos emprendimientos
En paralelo, la Asamblea Nacional debatirá proyectos sobre agricultura, vivienda, reorganización administrativa y legislación laboral. En el campo, se mantendrá la propiedad estatal de la tierra, pero con más facilidades de usufructo para productores y empresas. En vivienda, se permitirá tener dos casas en la ciudad y se autorizarán hipotecas