ChangXin Memory Technologies (CXMT), el mayor fabricante de chips de memoria de China, debutó en la Bolsa de Shanghái con una suba del 466% en su primer día de cotización
Con ese arranque, la compañía se convirtió en la empresa más valiosa que cotiza en una bolsa de China continental, con una capitalización estimada en unos 3,3 billones de yuanes, equivalentes a más de US$487.000 millones
La firma recaudó al menos US$8600 millones en su salida al mercado STAR, donde fijó el precio de colocación en 8,66 yuanes por acción. Se trató de una de las mayores ofertas públicas iniciales registradas en la China continental en los últimos años
Un actor clave para la carrera de la IA
CXMT fabrica DRAM, un tipo de memoria utilizada en servidores para inteligencia artificial, teléfonos inteligentes y computadoras. Su crecimiento quedó atado al avance de la demanda global por la IA y a la estrategia de China para reducir su dependencia tecnológica del exterior
En el primer trimestre de 2026, los ingresos de la compañía treparon a 50.800 millones de yuanes, unos US$7500 millones, con un alza interanual superior al 700%
Según Counterpoint Research, en 2025 CXMT fue el cuarto mayor proveedor mundial de chips DRAM por volumen, con cerca del 8% del mercado global. En los primeros tres meses de 2026 esa participación subió al 9%, y la consultora proyecta que podría llegar al 11% en 2028
El límite sigue siendo el acceso a herramientas
Pese a su expansión, la empresa enfrenta un obstáculo central: las restricciones sobre herramientas y equipos avanzados para fabricar chips. En el sector consideran que ese freno seguirá siendo determinante para su desarrollo
También persisten tensiones geopolíticas. Legisladores estadounidenses pidieron impedir que empresas locales compren chips de CXMT por motivos de seguridad nacional y económica. A su vez, la compañía figura entre las firmas chinas señaladas por sus presuntos vínculos con el ejército, algo que Pekín ha rechazado en la mayoría de los casos
China endurece su estrategia tecnológica
El avance de la IA también llevó a China a evaluar controles más estrictos sobre la exportación de tecnologías vinculadas con semiconductores e inteligencia artificial
Funcionarios del país habrían conversado con grandes grupos tecnológicos sobre cómo evitar que ese desarrollo termine beneficiando a competidores occidentales. Entre los temas en discusión aparecieron la transferencia de información clave sobre entrenamiento de modelos y el acceso de usuarios extranjeros a los pesos de esos sistemas
Al mismo tiempo, China mantendría el acceso de clientes internacionales a sus modelos y servicios