San Antonio de Areco sumó un episodio singular a su patrimonio criollo con la vuelta a escena de un jaunting car, un carruaje irlandés de dos ruedas con asientos laterales, pensado para recorrer caminos rurales y transportar pasajeros con vista al paisaje
El vehículo tiene una historia ligada a Margarita Mooney de Morgan, una figura recordada por su generosidad y por las obras que impulsó en la zona, entre ellas la Capilla San Patricio, el Colegio Clonmacnoise y el Hospital María Clara Morgan. También fue reconocida por la Iglesia Católica con la cruz Pro Ecclesia et Pontifice
Un carruaje raro y bien conservado
El ejemplar fue fabricado en Borris, en el condado irlandés de Carlow, por la firma Millett, una casa conocida por sus trabajos a medida y por la calidad de sus terminaciones. Con el paso del tiempo, y tras la expansión del automóvil, ese tipo de producción fue desapareciendo
Según el relevamiento histórico realizado sobre la pieza, solo existen cuatro carruajes en el mundo en condiciones comparables al que hoy conserva José Antonio Lalor, coleccionista y estudioso del pasado argentino
El regreso a las calles
La recuperación del carruaje fue posible por la colaboración entre María Julia Burgos, criadora de Gypsy Vanner, y Justin Harman, ex embajador de Irlanda en la Argentina, quien ayudó a contactar a descendientes de los fabricantes
El jaunting car volvió a circular atado a un Gypsy por las calles de San Antonio de Areco y terminó su recorrido en la estancia La Margarita, donde los anfitriones Matías Morgan y Catalina Guerrico recibieron a los invitados que pudieron conocer de cerca esta pieza histórica