Kristalina Georgieva convocó a un grupo selecto de empresarios argentinos a una cena reservada en el Palacio Duhau, organizada por Max Alier, responsable de la oficina permanente del FMI en el país. El encuentro comenzó con una copa previa y terminó cerca de las 22, después de un diálogo que combinó coyuntura, actividad privada y diagnóstico económico

La directora gerente del Fondo llegó con preguntas concretas. Quiso saber qué factores explican los avances y los problemas de la economía local, por qué la informalidad sigue siendo tan alta y qué incentivos faltan para producir y exportar más

Los asistentes apuntaron a la presión tributaria como uno de los principales obstáculos. Mencionaron impuestos al crédito, Ingresos Brutos, tasas municipales y otros costos que, según plantearon, encarecen la actividad y restan competitividad

Un menú de sectores con peso propio

La mesa reunió a referentes de energía, minería, comercio electrónico, siderurgia, banca, agro, industria automotriz y servicios. Entre ellos estuvieron Marcos Bulgheroni, Juan Martín de la Serna, Daniel Novegil, Martín Pérez de Solay, Mariana Schoua, Pierpaolo Barbieri, Jorge Brito, Eduardo Elsztain, Catalina Cascio e Isela Costantini

La conversación giró sobre oportunidades en energía y minería, el crecimiento del comercio digital, la competitividad industrial y el impacto de las tasas sobre la actividad. No hubo representantes de construcción, textiles ni terminales automotrices

Preguntas incómodas, respuestas directas

Georgieva también preguntó por las causas del fracaso de la convertibilidad. Las respuestas apuntaron a factores macroeconómicos, al contexto regional y a los desequilibrios acumulados

Según uno de los presentes, la titular del FMI se mostró confiada respecto del programa económico del gobierno de Javier Milei. También resaltó los sacrificios hechos para bajar la inflación y consideró que el rumbo es el correcto

Hacia el final, volvió sobre el crédito hipotecario y el efecto de las tasas altas en la actividad. Para ese momento, el postre ya había quedado atrás y la reunión entraba en su tramo final

El cierre con mensaje político y económico

Antes de irse, Georgieva dejó una frase que sintetizó el tono de la noche: dijo estar convencida de que, en un futuro cercano, en lugar de pedirle plata al Fondo, será el Fondo el que le pida una contribución a la Argentina

La salida fue acompañada por sonrisas y por una lectura compartida entre varios de los invitados: la funcionaria quiso escuchar de primera mano cómo ven el presente y el futuro de la economía quienes invierten y producen en el país