La baja de la inflación todavía no alcanza para aliviar de manera visible el bolsillo de los hogares. El ingreso familiar sigue ajustado y eso se refleja en una forma de consumo más defensiva: más familias logran ahorrar algo, pero en montos chicos, mientras se reducen las salidas a comer afuera y se postergan las compras de bienes durables

Los datos surgen del relevamiento Consumer Mood, realizado por Ecolatina y ShopApp. Allí se observa que el ahorro de los hogares se mantuvo en un rango de entre 18% y 20% del ingreso, después de la recuperación que siguió al piso tocado a fines de 2023. Sin embargo, cambió la composición de ese ahorro: crece la cantidad de familias que guarda una parte de sus ingresos, pero en porciones cada vez menores

Ahorro más extendido, pero más chico

En junio de 2025, el 25,7% de los encuestados decía reservar entre 0% y 10% de sus ingresos. Ahora ese grupo subió al 37%, lo que implica un salto de 11,3 puntos porcentuales. Al mismo tiempo, cayó la proporción de hogares que consigue ahorrar entre 10% y 20%, o más de 20% de sus ingresos

La mejora más relevante, de todos modos, pasa por otro lado: baja la necesidad de usar ahorros previos para cubrir los gastos del mes. Solo el 27% de los hogares dijo haber recurrido a ese recurso, el nivel más bajo desde que comenzó la medición

Según la proyección de Ecolatina, una eventual mejora del ingreso disponible en 2027 podría volver a impulsar la capacidad de ahorro y habilitar consumos de mayor valor, como electrodomésticos, autos o vivienda

Salir a comer, cada vez más excepcional

El gasto gastronómico sigue siendo uno de los rubros más castigados por la pérdida de poder adquisitivo. El 53% de los consultados aseguró que directamente no sale a comer afuera. Y el 93% dijo hacerlo una vez por mes o menos. Solo una minoría mantiene una frecuencia semanal

El informe interpreta ese comportamiento como un cambio más profundo en los hábitos de consumo. Comer fuera del hogar dejó de ser una práctica habitual y pasó a ocupar un lugar esporádico. Mientras los salarios reales no muestren una mejora sostenida, la recuperación de este segmento seguirá siendo limitada

Bienes durables, en pausa

La cautela también se ve en la compra de bienes durables. El 56% de los hogares afirmó no haber hecho ninguna compra de este tipo en el último año, una cifra peor que la de abril, cuando esa respuesta llegaba al 54%

El estudio vincula esta retracción con el enfriamiento del crédito al consumo. Tras la recuperación iniciada a mitad de 2024, las líneas de financiamiento para hogares se estancaron hacia fines de 2025 y después acumularon varios meses de caída

Las diferencias por nivel socioeconómico también son marcadas. La clase media fue el único segmento que mejoró su acceso a bienes durables frente a abril. En cambio, tanto los hogares de mayores ingresos como los de menores recursos mostraron un retroceso. Entre estos últimos, dos de cada tres no pudieron hacer compras de este tipo

Además, menos del 10% de los hogares de cualquier estrato logró acceder a un auto nuevo durante el último año. Dentro de quienes sí compraron bienes durables, el mayor impulso estuvo dado sobre todo por la compra de electrodomésticos en la clase media