Después de casi 15 años sin cambios de fondo, el Gobierno anunciará esta noche una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central con un objetivo central: reforzar la autonomía de la autoridad monetaria y dejar atrás el esquema vigente desde 2012
La iniciativa apunta a impedir el financiamiento al Tesoro, tanto directo como indirecto, y a que el mandato principal del organismo sea preservar el valor de la moneda. También busca darle mayor estabilidad a sus autoridades y eliminar instrumentos usados durante años para asistir al fisco, como las Letras Intransferibles
Un mandato más claro
Francisco Gismondi, economista, gerente general de Adeba y exdirector del Banco Central, sostuvo que cuando una autoridad monetaria acumula demasiados objetivos sin jerarquía, termina operando con márgenes demasiado flexibles. A su criterio, un banco central serio debe tener un mandato único o, como máximo, uno dual con prioridades bien definidas
"Tener muchos objetivos y sin priorizarlos, con pocas o nulas herramientas, es solo una expresión de deseos", señaló
La comparación regional
La discusión toma fuerza por otro dato: la permanencia promedio de los presidentes del Banco Central fue de 28 meses, según un informe de MAP Latam. Santiago Bausili lleva 31 meses en el cargo, mientras que el récord histórico lo tiene Roque Fernández, con 66 meses. En contraste, Julio Velarde conduce el Banco Central de la República del Perú hace 20 años
Juan Pablo Ronderos, cofounder & partner de MAP Latam, recordó que Chile, Perú, Brasil y Colombia atravesaron episodios de inflación, dominancia fiscal, fragilidad externa e inestabilidad política similares a los de la Argentina, pero lograron construir reglas que evitaron una inflación crónica
Chile, Brasil y Perú como referencia
En Chile, la norma orgánica del banco central fija como metas la estabilidad de la moneda y el normal funcionamiento de los pagos internos y externos. Sus consejeros duran diez años y se renuevan de manera escalonada. Además, la ley impide financiar gasto público o préstamos con créditos del banco
Brasil avanzó en 2021 hacia un esquema de mayor autonomía. Allí, la estabilidad de precios es el objetivo principal, mientras que la estabilidad financiera y la actividad funcionan como metas secundarias. La prohibición de asistir al Tesoro y los mandatos que no coinciden con el ciclo presidencial buscan reducir la influencia política
Ronderos recordó que el caso de Roberto Campos Neto fue una prueba de ese diseño: fue designado durante la presidencia de Jair Bolsonaro y completó su mandato bajo la gestión de Lula da Silva, sin alteraciones en el calendario institucional
Perú también suele aparecer como ejemplo. Allí, el Banco Central tiene como única misión preservar la estabilidad monetaria y no puede financiar de forma directa al Tesoro, mientras que la compra secundaria de títulos públicos está acotada. Su directorio es autónomo y Velarde fue ratificado por gobiernos de distinto signo político
Laura D’Amato, economista, exgerente principal de Modelos y Pronósticos Macroeconómicos del BCRA y docente de IIEP/UBA y UCEMA, destacó que el caso peruano es útil por sus puntos en común con la Argentina, como la dolarización y los años de alta inflación, pero también por haber aislado al banco central del ciclo político
La excepción estadounidense
En Colombia, la Constitución y la ley establecen que el Banco de la República debe preservar el poder adquisitivo de la moneda. El financiamiento al Estado solo puede aprobarse por unanimidad en la junta directiva, con mandatos fijos y renovación parcial
La Reserva Federal de Estados Unidos, en cambio, trabaja con un mandato dual: empleo máximo compatible con una economía sana y estabilidad de precios. Aun así, está lejos de acumular la cantidad de objetivos que hoy figuran para la Argentina, donde el banco central debe promover la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social
"En el caso de Argentina, un país con una historia de inestabilidad nominal enorme, me parece que volver a recuperar el objetivo principal de preservar el valor de la moneda es algo fundamental", dijo D’Amato
Para Gismondi, además de un mandato adecuado, la clave es la independencia efectiva: sin financiamiento del déficit con emisión, con una regulación orientada a la estabilidad financiera y con herramientas de política monetaria libres de interferencias políticas