La mejora de la calificación crediticia de la Argentina también tuvo su efecto en la percepción del riesgo en el sector privado. Apenas unos días después de elevar la calificación del país, Moody’s Ratings anunció una suba en las notas de cinco empresas argentinas, al considerar que la normalización macroeconómica y financiera mejoró el entorno operativo para las compañías

La decisión alcanzó a Transportadora de Gas del Sur (TGS), Aeropuertos Argentina 2000, Genneia, YPF Energía Eléctrica y Empresa Distribuidora de Electricidad de Mendoza (Edemsa), que fueron elevadas de B2 a B1. En cuanto a MSU Green Energy, mantuvo su calificación en B2 con perspectiva estable

La semana pasada, Moody’s elevó la nota de la deuda soberana argentina de Caa1 a B3, una noticia que se sumó a las mejoras dispuestas previamente por Fitch Ratings y S&P Global Ratings. En el comunicado, la calificadora de riesgo destacó el superávit fiscal sostenido, la desaceleración de la inflación y la continuidad de la liberación económica, lo que reforzó la credibilidad de las políticas y redujo la volatilidad macroeconómica

Como consecuencia de esto, la calificadora también subió las calificaciones de las compañías locales. “La mejora del entorno macroeconómico y de mercado ha propiciado condiciones operativas más favorables para los emisores de infraestructura en el país

Estos emisores siguen mostrando sólidos fundamentos, fuertes indicadores crediticios y perfiles de liquidez robustos. Sin embargo, la solvencia de estas empresas de infraestructura no puede desvincularse completamente de la calidad crediticia del gobierno argentino, por lo que sus calificaciones incorporan los riesgos que comparten con el soberano", argumentó

Entre las compañías beneficiadas aparece Transportadora de Gas del Sur, cuya nota pasó de B2 a B1, con perspectiva estable. Moody’s destacó el rol estratégico de la empresa para el desarrollo de Vaca Muerta, su negocio diversificado entre actividades reguladas y no reguladas, el bajo nivel de apalancamiento y una posición de liquidez considerada sólida

“La calificación está limitada por la exposición de TGS a la calidad crediticia del Gobierno de Argentina, su entorno operativo local y el marco regulatorio en evolución para las empresas reguladas. La calificación también considera la exposición de la compañía a la deuda en moneda extranjera, parcialmente mitigada por un de amortización manejable y una sólida posición de efectivo”, sumó el reporte

En el caso de Aeropuertos Argentina 2000, la mejora a B1 con perspectiva “estable” respondió a la fortaleza de su red aeroportuaria, la concesión vigente hasta 2038, las tarifas dolarizadas y el crecimiento sostenido del tráfico de pasajeros. Aun así, la agencia advirtió que la compañía continúa expuesta a cambios regulatorios y a la evolución de la economía local

También subió un escalón Genneia, principal generadora de energía renovable del país. La calificadora resaltó su liderazgo en el sector, la estabilidad de sus ingresos gracias a contratos de largo plazo y la continuidad de su plan de expansión

No obstante, señaló que la dependencia de Cammesa sigue siendo uno de los principales factores de riesgo, ya que “depende de transferencias y subsidios gubernamentales para cubrir los costos del sistema eléctrico”. La misma mejora recibió YPF Energía Eléctrica (YPF Luz), impulsada por su posición en el mercado de generación eléctrica en la Argentina, su desempeño operativo, sus “fuertes” indicadores crediticios y el apalancamiento moderado

También destacó la diversificación de activos, el crecimiento de la capacidad renovable y el respaldo que representa formar parte del grupo YPF. En cuanto a Edemsa, la compañía recibió una nota de B1, con perspectiva “estable” para el próximo año y medio

Moody’s valoró la estabilidad propia de su negocio regulado, su posición monopólica en el área de concesión en Mendoza y el esquema de actualización tarifaria que permite recuperar costos operativos e inversiones. La única empresa cuya nota no cambió fue MSU Green Energy, que conservó la calificación B2 con perspectiva estable

Según la calificadora de riesgo, la compañía cuenta con ingresos mayoritariamente asegurados mediante contratos de largo plazo en dólares, aunque su todavía refleja riesgos asociados a la ejecución de nuevos proyectos y al elevado nivel inicial de endeudamiento