El Gobierno nacional abrió este martes la licitación pública nacional e internacional para concesionar el Sistema Hidroeléctrico Los Nihuiles, en Mendoza, en una nueva instancia del plan oficial para privatizar activos energéticos

La medida quedó formalizada a través del decreto 667/2026 e incluye también la venta del 100% de las acciones de Hidroelectricidad Mendocina, que permanecen en manos de la provincia. El proceso estará a cargo de la Secretaría de Energía, dependiente del Ministerio de Economía, junto con el Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza

Una transición bajo control estatal

La licitación se tramitará por la plataforma Contrat.Ar y las ofertas serán analizadas por una comisión integrada en partes iguales por representantes de la Nación y de la provincia. Según el decreto, los ingresos que genere la concesión nacional quedarán para el Estado nacional

Desde el 27 de julio, la operación del sistema pasó a Hidroelectricidad Mendocina de manera transitoria, hasta el 31 de diciembre de este año o hasta que se adjudique la nueva concesión, lo que ocurra primero. Durante ese período, la autoridad de aplicación será la Secretaría de Energía, mientras que la Subsecretaría de Energía Eléctrica actuará como veedora

Qué incluye el sistema

Los Nihuiles están integrados por los diques El Nihuil y Valle Grande, las presas Aisol y Tierras Blancas, las centrales Nihuil I, II y III, las estaciones transformadoras y las líneas de alta tensión que conectan el complejo entre sí y con el Sistema Argentino de Interconexión

El esquema abastece la demanda eléctrica del sur mendocino, en especial de General Alvear y Malargüe, y también aporta energía al sistema nacional

El contexto del proceso

La convocatoria marca la segunda etapa del plan oficial para relicitar y privatizar centrales hidroeléctricas con concesiones vencidas. El primer tramo alcanzó a los complejos del Comahue, y ahora el proceso se extiende al sistema mendocino

Hasta ayer, Nihuil I, II y III eran operados por Hidroeléctrica Los Nihuiles S.A., controlada por Pampa Energía, mientras que Nihuil IV estaba bajo Emesa

El cambio ocurre en un contexto de deterioro de parte de la infraestructura tras el aluvión de enero de 2025, que dejó fuera de servicio a las centrales Nihuil II y III. Esa situación reforzó la necesidad de definir un nuevo esquema de operación e inversiones

En el Gobierno sostienen que la licitación busca asegurar un proceso competitivo y transparente, sostener la continuidad operativa durante la transición y promover nuevas inversiones en la infraestructura hidroeléctrica

Además, consideran que estas concesiones pueden aportar recursos extraordinarios para las cuentas públicas, como ocurrió en la primera etapa del proceso, que superó los US$700 millones