La nueva trazabilidad de medicamentos veterinarios abrió un frente de tensión en la actividad equina. Cámaras de laboratorios, asociaciones de criadores, entidades ecuestres y organizaciones veterinarias pidieron al Senasa que los caballos deportivos queden afuera de un régimen pensado para animales destinados a la producción de carne
El planteo fue presentado por trece entidades del sector, que reclamaron excluir a los equinos deportivos del circuito de faena para consumo humano y, por lo tanto, de las obligaciones previstas en la Resolución 461/2025. Según advirtieron, la norma les impone microchip, receta veterinaria electrónica y registro de tratamientos aun cuando esos animales no ingresan a la cadena alimentaria
El punto de choque: la fenilbutazona
El centro de la discusión está en la fenilbutazona, un antiinflamatorio de uso frecuente en caballos de deporte. Bajo el esquema vigente, cuando un veterinario lo aplica debe emitir una receta veterinaria electrónica y registrar individualmente al animal tratado
Desde el organismo sanitario explicaron que la exigencia responde a una restricción vinculada al uso de ese medicamento en la Unión Europea, que no admite que un caballo tratado con fenilbutazona sea destinado a consumo humano. En ese marco, sostienen que la salida que propone el sector es excluir a los caballos deportivos del circuito de faena para exportación
Las entidades remarcaron que los equinos deportivos suelen recibir medicamentos de uso habitual en la práctica veterinaria, como antiinflamatorios, analgésicos, corticoides, sedantes, anestésicos y antibióticos. Por eso sostienen que ya están, en los hechos, fuera del consumo humano y que no corresponde someterlos a reglas diseñadas para animales de producción
Un esquema más amplio
En medio de esa controversia, el Senasa avanzó con una regulación más abarcadora mediante la Resolución 654/2026. La norma creó el Sistema Integrado de Gestión de Trazabilidad de Productos Veterinarios, con alcance desde la producción hasta el uso final de los productos
Además, volvió obligatoria la receta electrónica para la prescripción, compra y administración de productos veterinarios en animales productores de alimentos, équidos y mascotas, con distintos tipos de recetas según el caso. También mantuvo la identificación por microchip para los équidos alcanzados por el sistema
Durante la Exposición Rural de Palermo, funcionarios del organismo explicaron el funcionamiento del esquema y señalaron que el objetivo es reforzar la trazabilidad de medicamentos y sostener mercados internacionales de productos de origen animal. Sin embargo, hasta ahora no hubo una resolución oficial que resuelva el pedido del sector equino
La actividad espera una definición
En el sector dan por sentado que la mayoría de los caballos deportivos nunca será destinada a consumo humano y piden que los controles se concentren únicamente en los animales efectivamente incorporados a la producción de carne
La Argentina exporta en promedio 10.000 toneladas de carne equina por año y, según la última información oficial, los frigoríficos habilitados para esa actividad son Lamar, en Mercedes; Land, en Río Cuarto; e Infriba, en Buenos Aires