El turismo internacional cerró el segundo trimestre con un desequilibrio marcado para las cuentas externas argentinas. Entre abril y junio, el ingreso de visitantes extranjeros generó US$608,8 millones, mientras que los viajes al exterior demandaron US$1360,7 millones, según el Indec
Más argentinos afuera, más dólares que salen
El resultado dejó un rojo de US$751,9 millones en apenas tres meses. La brecha se explicó por una combinación conocida: viajan más residentes al exterior que extranjeros llegan al país y, además, el gasto diario promedio de los argentinos fuera del país fue mayor que el de los turistas no residentes en la Argentina
En ese período ingresaron por Ezeiza y Aeroparque 562.500 turistas no residentes y salieron 892.600 residentes, con un saldo negativo de 330.100 viajeros. El gasto promedio diario fue de US$87,3 por persona para los extranjeros que visitaron la Argentina y de US$105,8 para los argentinos que viajaron al exterior
Un semestre que sigue en terreno negativo
En el acumulado de enero a junio, el país recibió 2,90 millones de turistas extranjeros y registró la salida de 6,38 millones de residentes, lo que dejó un saldo negativo de 3,49 millones de personas. La vía aérea concentró el 62,4% de las salidas y mostró un déficit de 127,5 mil turistas
Si bien en junio se observó una desaceleración del turismo emisivo, con una baja interanual de 22% en las salidas de residentes y un alza de 3,3% en las llegadas de extranjeros, el balance siguió siendo negativo. El Indec muestra que el rojo turístico continúa lejos de revertirse y sigue restando divisas en un contexto en el que el Gobierno busca reforzar las reservas del Banco Central