Beto Casella regresó a la mesa de Mirtha Legrand y dejó varios momentos picantes a lo largo de la noche. Compartió el programa con Carolina Amoroso, Belén Francese y Carlos Damin, y desde el comienzo se prestó al ida y vuelta con la conductora
Chicanas, elogios y un reclamo en vivo
Todo empezó cuando Casella contó que había pasado dos o tres días en un retiro espiritual y silencioso en el monasterio Fray Mamerto Menapace, en Los Toldos. Francese quiso saber más y Mirtha lo interrumpió con una de sus clásicas chicanas. Él reaccionó entre risas y le reprochó que lo invitara para hacerlo enojar
La conductora respondió que buscaba justamente provocarlo. Casella se quejó, pero enseguida suavizó el clima con elogios hacia ella y su trabajo en televisión. Después quiso saber cómo hacía para estar al tanto de todo lo que pasaba en la pantalla chica
Mirtha le contó que ve televisión sola, desde su cuarto, y que le gusta seguir lo que ocurre en el mundo. Casella quedó conforme con la respuesta y la charla siguió con buen tono
La pregunta que la incomodó
Más tarde, la conversación giró hacia Ámsterdam y el consumo de marihuana en la vía pública. Mirtha recordó que había visto a personas drogándose en una plaza y Casella aprovechó para lanzar una pregunta inesperada: si alguna vez se había tentado
La respuesta fue inmediata: negó cualquier posibilidad. Pero el periodista fue un paso más allá y sugirió que, en su época de actriz, tal vez alguien le habría ofrecido. Mirtha le marcó el límite con fastidio, aunque todo terminó entre risas en la mesa
La nueva frase que le explicó Casella
Sobre el final, Casella volvió a sorprenderla al explicarle qué significa "farmear aura", una expresión que circula entre los más jóvenes y que refiere a la forma de mostrarse ante los demás con gestos y actitudes. Luego le propuso ponerlo en práctica
Mirtha escuchó la idea, sonrió y respondió con una sola palabra: "No"