Black Eyed Peas volvió a Buenos Aires con un show armado como una sucesión ininterrumpida de canciones que definieron a toda una generación. En el Movistar Arena, Will.i.am, Apl.de.ap y Taboo sostuvieron una propuesta apoyada en el recuerdo: un viaje directo a los años en que la fusión de pop y hip-hop dominaba las listas y convertía cada estreno en un fenómeno masivo
La banda, que ya había pasado por una etapa de gran impacto global con discos como Elephunk, recuperó ese repertorio con una puesta que funcionó más como un DJ set que como un recital tradicional. Sonaron, entre otros, “Let’s Get It Started”, “Shut Up”, “My Humps”, “Don’t Phunk with My Heart” e “I Gotta Feeling”, además de fragmentos de temas ajenos como “I Wanna Dance with Somebody”, “Walk This Way”, “Seven Nation Army” y “Don’t Stop ’til You Get Enough”
Un show sin respiro
La estructura del concierto dejó poco margen para las pausas. George Pajon Jr. en guitarra y Keith Harris en batería marcaron el pulso de una lista pensada para enlazar hits sin descanso, una fórmula que buscó compensar la ausencia de Fergie, figura clave en la etapa de mayor popularidad del grupo
En su lugar, la formación actual sumó a J. Rey Soul, cuya voz se integró al esquema general, aunque con un rol secundario frente al peso histórico del trío original. El repertorio reciente también apareció con guiños a las colaboraciones y a la música latina, una línea que la banda explotó en sus últimos discos y que llevó al escenario con segmentos en español y referencias al reggaetón
Guiños latinos y memoria compartida
Will.i.am tomó la palabra en español durante parte del set, mientras Taboo apeló a la cercanía con el público argentino con un mate en mano. Apl.de.ap también tuvo su espacio con canciones que incluyen estrofas en filipino, reforzando la idea de un show que mezcló identidad, nostalgia y celebración
Uno de los puntos más intensos llegó con “Pump It”, cuando el riff de “Misirlou” empujó al público a un pogo inesperado para una banda asociada al pop masivo. El cierre, con “Where’s The Love?”, terminó de consolidar la noche como una postal emocional para quienes crecieron escuchando sus canciones en la radio, en MTV o en los primeros reproductores MP3
El momento más viral
La función reservó además una escena que se llevó todas las miradas. Will.i.am invitó al escenario a Morobep, cantante e integrante del club de fans local, y mientras ella interpretaba junto al grupo, su novio, el locutor Feche Insaurralde, subió para pedirle matrimonio. La pareja, que se conoció en un show de la banda, convirtió el final en el momento más comentado de la noche
Durante más de 90 minutos, Black Eyed Peas ofreció un regreso al pasado reciente de muchos asistentes: una época en la que los grandes hits parecían durar más y la salida a bailar todavía era parte central de la vida social. El resultado fue un concierto que apostó menos a la sorpresa que a la memoria, y encontró ahí su mayor fuerza