Jaime Muñoz no había pensado en anotarse en La Voz Argentina 2025. Venía de trabajar, pasó por la casa de su madre y ella lo convenció de probar suerte. Le faltaban elementos, hacía meses que no cantaba y tenía poco tiempo, pero aun así terminó presentándose. En el trayecto apareció una púa, después una correa, y así empezó a armar lo necesario para llegar a la audición
Con nueve canciones preparadas y una décima que completó a último momento, eligió “Desencuentro”, el tango de Aníbal Troilo y Cátulo Castillo. Esa interpretación lo llevó al programa y, más tarde, a formar parte del equipo de Lali Espósito. También dejó otras actuaciones recordadas, como “Penumbras”, de Sandro, hasta alcanzar las semifinales
Hoy, a más de un año de esa decisión improvisada, Muñoz firmó con Sony Music, trabaja en su primer disco y reparte sus días entre estudios y ensayos. Para él, el salto no fue casualidad sino una cadena de hechos que se fueron acomodando con el tiempo
Una casa llena de guitarras
Su vínculo con la música empezó mucho antes de la televisión. Creció en San Juan rodeado de guitarras, en una familia donde tocar era parte de la vida cotidiana. Su padre, conocido como “el Duende de la Guitarra” y ganador del Pre-Cosquín en 2017, fue quien le enseñó los primeros acordes
A los 16 años se sumó a Los Caballeros de la Guitarra, un conjunto con peso en la escena local, y grabó su primer disco. Desde entonces entendió que la música no era una novedad en su vida, sino una presencia constante en su casa, en sus padres, en sus tíos, en sus abuelos y en los festivales de la provincia
La disciplina del ring
En paralelo, el boxeo ocupó otro lugar central. Fue subcampeón nacional de los Juegos Evita 2023, además de campeón provincial y regional, y estuvo cerca de convertirse en profesional. Durante años convivieron ambas pasiones: la guitarra y el ring, los escenarios y los entrenamientos
Muñoz reconoce que el deporte le dejó método, constancia y control de los nervios. Esa preparación, dice, también le sirvió frente a las cámaras. La exigencia del boxeo y la exposición del programa terminaron cruzándose en una misma disciplina
Su repertorio actual también refleja esa mezcla de caminos. Viene del folklore cuyano, con cueca, gato y tonada, pero encontró en el tango un espacio propio. Empezó a explorarlo porque notó que casi nadie de su generación lo cantaba en su provincia, y esa búsqueda lo llevó a construir una identidad más amplia
El disco que prepara reúne tango, vals, zamba, chacarera, chamamé, balada y canción mexicana. También incluye cueca y tonada sanjuanina. Para él, la clave está en elegir qué cantar y qué se ajusta mejor a su voz, sin perder sus raíces
La experiencia en La Voz Argentina le dio visibilidad y reconocimiento. También le dejó escenas inesperadas, como el cambio de canción a último momento en una instancia decisiva, cuando terminó interpretando “Recuerdame”, de Coco, gracias a que había llevado su guitarra
La relación con la discográfica comenzó a gestarse en diciembre, cuando un productor viajó a San Juan para conocerlo. Después de meses de espera, el acuerdo se concretó. Muñoz sabe que ese paso no cierra nada: apenas abre un camino que exige trabajo y paciencia
Sus próximos objetivos ya tienen nombre. Quiere llegar al Gran Rex y sueña con Viña del Mar. También imagina un futuro ligado a la producción musical y a acompañar a otros artistas que recién empiezan. Mientras tanto, sigue construyendo una carrera que empezó casi por casualidad y que hoy ya tiene proyección propia