“¿Se conocen? El señor Mario Castiglione, mi exmarido. El señor Luis Vadalá, mi actual marido”. Con esa frase, Moria Casán abrió una de las emisiones más recordadas de La noche de Moria, el 12 de julio de 1999

La escena reapareció con fuerza después de ser recreada en Moria, la biopic de Netflix sobre la vida de La One. En pantalla se vio apenas un tramo de una charla que, en realidad, se extendió durante una hora y reunió pases de factura, confesiones íntimas y una fuerte carga emocional

Un programa que fue mucho más que una entrevista

Casán reunió en vivo a Castiglione, padre de su hija Sofía Gala, y a Vadalá, con quien estaba por firmar el divorcio. La primera parte del encuentro estuvo marcada por preguntas directas sobre qué había fallado en cada vínculo

Castiglione sostuvo que el problema fue mezclar demasiado lo profesional con la vida en pareja. Vadalá, por su parte, admitió que quiso ocupar un rol que no le correspondía y reconoció que la diferencia de clase y su inexperiencia también pesaron en la relación

Luego apareció Jorge Rial como mediador y la conversación subió de tono. Hubo reproches sobre la crianza de Sofía, discusiones por el rol de padre y hasta cruces por la relación de Casán con cada uno de ellos. Castiglione defendió su lugar y también señaló que no siempre se sintió apoyado; Vadalá respondió desde un más reservado y terminó quebrado al hablar de sus emociones y de la forma en que fue criado

Un final con menos ruido y más afecto

Después de los reclamos, los tres bajaron el tono. Castiglione le agradeció a Casán por los años compartidos, por la hija que tuvieron y por los buenos momentos. También deseó que pudieran trabajar juntos alguna vez para acompañar a Sofía

Vadalá se despidió con una confesión sensible sobre su dificultad para expresar afecto. Casán, en tanto, cerró con su estilo: dijo que no tenía un ideal masculino único, pero que en su vida había pesado más la figura de su padre que la de cualquiera de sus parejas

La emisión quedó como una postal insólita de la televisión argentina: una mesa imposible, tensiones reales y una conductora que convirtió su historia personal en espectáculo en vivo