En Villa Crespo, el barrio que los vio nacer, El Kuelgue presentó Díscolo, su sexto disco de estudio, con un show multitudinario en el Movistar Arena. La banda liderada por Julián Kartun armó una noche con juego, fiesta y memoria, atravesada por canciones nuevas y temas ya instalados en su repertorio
El recital arrancó con “Sinoca” y siguió con dos piezas del flamante álbum, “Epifanía” y “Haditas”. En ese tramo, las letras recuperaron escenas de la infancia, la calesita, la mancha y los almuerzos familiares, con una mirada nostálgica sobre el paso del tiempo
Un escenario convertido en kermés
Kartun fue cambiando de personaje a lo largo de la noche: apareció con una peluca de pelo largo y una campera de cuero con brillos, después se puso un traje elegante y ofició de anfitrión de una especie de kermés musical. Sobre el escenario fueron pasando Zoe Gotusso, Abel Pintos y Piti Fernández, de Las Pastillas del Abuelo
También hubo espacio para guiños y homenajes: sonó una versión instrumental de “Todo un palo”, de Indio Solari, y más tarde Abel Pintos interpretó “Cactus”, de Gustavo Cerati. En otro momento, la banda transformó el escenario en una mesa improvisada para tocar “Bailo cuando llega la comida”
Clásicos, cercanía y cierre potente
“Estamos muy contentos de tocar en Villa Crespo que es nuestro barrio y estar celebrando nuestra música. Siempre es un placer tocar con familia y amigos”, dijo Kartun en uno de los momentos más íntimos de la noche. El público acompañó con las linternas de los celulares durante el pasaje central del show, pensado para una conexión más directa con la banda
El repertorio siguió con canciones muy esperadas como “Circunvalación”, “Díganselo”, “Parque acuático” y “Avenidas”. El final llegó junto a Piti Fernández, con quien interpretaron “La rubia tarada” y “Los viejos vinagres”, en un cierre que ratificó el pulso festivo del grupo
El universo de Díscolo
Con arreglos artesanales y un sonido variado, el nuevo disco suma colaboraciones de No Te Va Gustar, El Kanka y Chango Spasiuk. El concierto formó parte de la gira de presentaciones que continuará en Chivilcoy, Córdoba, Rosario, Montevideo y varias ciudades de España
Fiel a su cruce de rock, funk, cumbia y jazz, El Kuelgue volvió a mostrar por qué ocupa un lugar singular dentro de la escena argentina: una banda que combina humor, improvisación y una identidad propia difícil de confundir