La vida de Eva Bargiela cambió por completo en los últimos años. Tras su separación de Facundo Moyano y el posterior divorcio, la modelo atravesó un momento difícil, pero con el tiempo logró rearmar su presente y hoy atraviesa una etapa de estabilidad junto a Gianluca Simeone
De una ruptura expuesta a un nuevo comienzo
Bargiela estuvo casada con Moyano entre 2021 y 2023. La distancia entre ambos terminó derivando en una separación que ella vivió con dolor, especialmente porque se enteró de que ya no seguían juntos al mismo tiempo que él lo comunicaba públicamente
Con el paso de los meses, la modelo dejó atrás esa etapa y comenzó una relación con Gianluca Simeone, hijo de Diego Simeone y Carolina Baldini. El vínculo se afianzó después de un primer encuentro casual y de varias charlas a distancia, hasta que finalmente decidieron mostrarse como pareja
Dolor y maternidad en el mismo camino
Mientras la relación avanzaba, Bargiela atravesó una de las pérdidas más duras de su vida: la muerte inesperada de su madre Viviana, en octubre. Poco después, llegó una noticia que cambió otra vez el rumbo familiar. En mayo de 2025, Simeone confirmó de manera espontánea que iban a ser padres
Meses más tarde nació Faustino, el 25 de octubre de 2025, por parto natural y con 41 semanas de gestación. Dos meses después, el bebé fue bautizado en la Basílica de Luján, con Giuliano Simeone como padrino y Mavi, hermana de Eva, como madrina
Una rutina entre trabajo, viajes y familia
Hoy Bargiela combina su vida familiar con tapas de revistas, campañas de marcas y participaciones en streaming. Además, mantiene una presencia activa en redes sociales, donde suele compartir postales de Faustino, viajes y reuniones familiares
La pareja también vivió de cerca el último Mundial, alentando a Giuliano Simeone en su primera experiencia en esa competencia. Recientemente celebraron en su casa de Buenos Aires los 28 años de Gianluca y los 9 meses de su hijo
Aunque ambos siguen enfocados en sus proyectos, no descartan dar un paso más adelante. Antes del nacimiento de Faustino, Bargiela ya había dejado en claro que la propuesta todavía no había llegado, pero que la idea de casarse seguía presente en la pareja