Facundo Arana vuelve al teatro con Visitando al Sr. Green, la obra de Jeff Baron que retomará desde el miércoles 9 de septiembre en el Multiteatro, la misma sala donde se presentó hace dos décadas. Esta vez compartirá la escena con Jorge Suárez, bajo la dirección de Santiago Doria
Un regreso con memoria y oficio
Arana recuerda aquella primera etapa como un hito en su carrera y valora el reencuentro con un texto que sigue interpelándolo. En esta nueva versión interpreta a Ross Gardiner, un ejecutivo que debe visitar a un hombre mayor al que casi atropella, y que termina enfrentado a una experiencia capaz de poner en discusión los prejuicios, la edad y la manera de mirar al otro
Para el actor, la obra sigue vigente porque pone en escena la dificultad de reconocer la alteridad y de romper con la idea de las personas mayores como un grupo apartado del resto. Defiende el material como una pieza que no juzga, sino que invita a comprender
La escena y la confianza en el director
Arana celebra el regreso de Suárez al teatro después de un paréntesis obligado por razones de salud y define su trabajo junto a Doria como una experiencia de enorme confianza artística. Dice sentirse cómodo al ponerse al servicio de la mirada del director y sostiene que el actor debe estar disponible física y emocionalmente para que la obra ocurra como fue pensada
También rescata la memoria de Pepe Soriano, a quien reemplaza en este retorno, y cuenta que la imagen del actor sigue viva en la sala bautizada con su nombre en Benavídez
Familia, amor y una palabra que no le cierra
La entrevista se desplaza luego a su vida personal. Arana, que está en pareja con María Susini desde 2007 y se casó con ella en 2012, con sus hijos India, Yaco y León como testigos, prefiere no hablar de separación. Sostiene que lo vivido con ella y con sus hijos forma parte de una historia que considera irreductible a esas categorías
Dice que no busca reemplazos ni nuevos vínculos sentimentales, porque ya encontró “el amor de su vida”. Para él, esa experiencia no se resume en estar juntos o separados, sino en una forma de permanencia que considera más profunda
Fe, salud y una vida en movimiento
El actor repasa también su relación con la fama, a la que dice llevar con naturalidad, y su manera de entender el trabajo y el riesgo. Cuenta que disfruta del montañismo, el surf, el avión, la moto y la escritura, y que esas actividades nutren su manera de actuar y de vivir
En otro tramo habla de su fe, de los pedidos que hizo a Dios a lo largo de su vida y de su deseo de que sus hijos vivan con libertad, sin obstáculos impuestos desde afuera. Recuerda además los problemas de salud que atravesó en distintas etapas y reafirma su interés por la donación de sangre y el cuidado del cuerpo
Entre recuerdos de televisión, teatro, dibujos, compañeros y aprendizajes, Arana se define como alguien que no reniega de su recorrido. Lo mira como una suma de experiencias que lo llevaron hasta este presente: el de un actor que vuelve a escena con una obra querida y con la convicción de que la vida, como el arte, debe seguir en movimiento