“Mientras que siga vivo este trabajo es mío y no planeo morirme en el mediano plazo”, le dice Hal Jordan a John Stewart, su reemplazante designado. La frase sintetiza el corazón de Linternas: una historia de herencia, desgaste y disputa por el mando, aunque en este caso la escena ocurre entre policías del espacio

Un superhéroe con tierra bajo las botas

La nueva serie de HBO parte del universo de Linterna Verde, pero se aleja del molde habitual del género. En lugar de apostar solo por la épica cósmica, cruza el relato de superhéroes con el policial, el drama familiar y una atmósfera de western. Su centro está en Hal Jordan, interpretado por Kyle Chandler, y en John Stewart, a cargo de Aaron Pierre

Jordan es el primer Linterna Verde humano y actúa como mentor de Stewart, su heredero aparente. Esa relación, marcada por la distancia y la competencia, sostiene buena parte de la tensión de los ocho episodios de la primera temporada, que se estrenó con su primer capítulo y continuará con emisiones semanales

Un misterio en Nebraska

La historia arranca en un pueblo de Nebraska, donde un tiroteo durante un partido de fútbol americano en la escuela secundaria termina revelando algo más oscuro de lo que parece. A partir de una intuición de Jordan, ambos personajes se meten en una investigación que podría estar conectada con una presencia extraterrestre y derivar en un conflicto de escala mayor

El paisaje también suma a la diferencia. Lejos de las grandes ciudades asociadas al cómic, la serie se mueve en un entorno rural, con horizonte abierto, tierra árida y una sensación de frontera que la acerca al western clásico

Una historia de amor entre opuestos

La serie fue creada por Chris Mundy, Tom King y Damon Lindelof, y sus responsables la pensaron como una trama centrada en personajes antes que en el despliegue de efectos o en la mitología del anillo. También reconocen un tono de comedia romántica: dos hombres que empiezan separados, se acercan, vuelven a alejarse y terminan obligados a entenderse

En ese punto, Linternas trabaja sobre una idea simple y eficaz: detrás del poder extraordinario, lo que importa es la relación humana entre un maestro cansado y un sucesor que todavía no acepta del todo su lugar