A los 80 años, Moria Casán volvió a poner en circulación varios pasajes de su historia pública a partir del estreno de Moria, la serie, una producción inspirada en su vida. Entre los recuerdos que reaparecieron está un episodio de Mar del Plata que terminó en escándalo televisivo y dejó una de sus frases más repetidas
Una salida que terminó en conflicto
Todo ocurrió durante la exitosa temporada de Brujas, la obra que reunió a Moria con un elenco de figuras y se convirtió en un fenómeno teatral. En ese contexto, la producción había cerrado un acuerdo con un restaurante: el elenco promocionaba el lugar y, a cambio, recibía una comida
Pero la visita no salió como esperaban. Después de una función, Moria y parte del equipo quedaron descontentos con la atención, la comida y el trato recibido por los trabajadores del espectáculo
La bronca frente a cámara
La actriz contó su versión en un móvil televisivo y apuntó con dureza contra la dueña del local y el servicio que les habían dado. Allí lanzó una de sus frases más recordadas: “¿Cómo se puede ser tan berreta?”
También cuestionó que, tras trabajar, los artistas terminaran comiendo productos de mala calidad y relató que algunos integrantes de su equipo fueron maltratados. Según su testimonio, incluso los bailarines debieron retirarse sin comer
Champagne, cuenta y malestar
El episodio se tensó todavía más cuando una amiga pidió champagne y, siempre según el relato de Moria, le ofrecieron agua en su lugar. Más tarde, al momento de irse, el restaurante intentó cobrarles la comida, algo que la actriz rechazó
La situación, además, terminó con versiones de malestar físico entre algunos de los presentes. Moria llegó a decir que evaluaba hacer una denuncia por el estado de los alimentos y por el trato recibido
Un recuerdo que sigue vivo
Con el paso del tiempo, aquella noche quedó instalada como uno de los momentos más explosivos de su trayectoria mediática. Ahora, con la serie sobre su vida nuevamente en foco, el episodio volvió a circular como parte del repertorio de escenas que alimentaron el mito de Moria Casán