Nicolás Vázquez atraviesa una de las etapas más demandantes de su carrera. A los 49 años, combina su trabajo como actor, director y productor teatral con una nueva responsabilidad en televisión: la conducción de Popstars, el reality musical que regresa el lunes 24 de agosto a las 21.30, en emisión simultánea por Telefe y Disney+
Un regreso a la televisión con ritmo de reality
El formato mantiene su espíritu original, pero incorpora una novedad en la figura de Vázquez, que no se presenta como un conductor clásico sino como un anfitrión que acompaña a las participantes. La dinámica es intensa: las grabaciones no se interrumpen y el programa avanza con la elección de una futura banda entre miles de aspirantes
El recorrido fue amplio: comenzaron 15.000 postulantes, luego quedaron 3.000 y, al momento de la entrevista, seguían en carrera 34 chicas. Vázquez dice que se involucra también en lo humano y que eso lo deja agotado al final de cada jornada
El oficio, la casa y la disciplina
El actor reconoce que esta etapa le exige trabajo todos los días, algo que antes podía equilibrar con ventanas libres entre el teatro y otras tareas. Hoy, en cambio, la rutina le demanda más y le obliga a cuidarse físicamente para sostener el ritmo de Rocky
Su refugio sigue siendo la casa, donde intenta recuperarse junto a su familia, su novia y sus amigos. También procura sostener el entrenamiento, alimentarse bien y darse espacios de ocio, aunque le cueste salir de su zona de confort
La impronta de su origen
Vázquez vincula su manera de trabajar con la educación que recibió en su hogar. Recuerda una infancia atravesada por el esfuerzo: un padre con varios empleos y una madre sosteniendo la vida familiar con dedicación total. También destaca el papel que tuvo en la crianza de su hermano Santiago, nacido muchos años después que él y su hermana Sole
En ese clima familiar aprendió a observar, a escuchar y a tomar consejos no desde el discurso sino desde el ejemplo. Dice que su vocación nació temprano, en el teatro independiente y en funciones a la gorra, antes de pasar por la publicidad y la televisión
Obsesión, humor y precisión
Definido por él mismo como un trabajador exigente, Vázquez admite que le importan los detalles. Señala que en Rocky buscó una puesta fiel al espíritu de la película y que en el equipo siempre intenta sostener un clima de compañerismo y humor
También cuenta que tiene una sensibilidad especial para los sonidos y que ciertas frecuencias o ruidos cotidianos le resultan muy incómodos. Esa percepción, dice, le sirve en su trabajo porque detecta rápido fallas técnicas o problemas de audio
Rocky, una creación con sello argentino
La obra que protagoniza en Buenos Aires tiene para él una carga personal enorme. La versión fue concebida desde una mirada argentina y recibió la aprobación de Sylvester Stallone y de Music Theatre International. A partir de esa puesta, comenzaron a llegar intereses desde España, Londres y Alemania para adquirir su versión con su dirección
Vázquez no descarta que, el año próximo, pueda dedicarse a producir y dirigir Rocky en otros países. Para él, ese movimiento tiene un valor simbólico fuerte: por una vez, dice, la mirada externa se posa sobre una creación hecha en la Argentina
El hermano, la ausencia y las señales
El vínculo con Rocky también le recuerda a su padre, a su hermano y a su propia historia. Vázquez habla de Santiago, fallecido en 2016, desde un lugar nuevo: asegura que hoy puede convivir con su ausencia porque siente que sigue presente de otra forma
Ese recuerdo apareció con fuerza cuando fue distinguido como Personalidad destacada de la cultura. Un video homenaje, con imágenes de archivo y una aparición de su hermano en televisión, lo hizo quebrarse. Dice que no veía ese material desde hacía años y que volver a encontrarlo lo desbordó
Volver a la ficción y elegir mejor
El actor admite que tiene ganas de regresar a la ficción en televisión o cine. Dice que hoy se siente distinto, más maduro, y que le gustaría que el público que no lo vio en teatro descubra esa versión más actual de su trabajo
Cuenta también que fue convocado por Sebastián Ortega para un proyecto, pero no pudo acomodar su agenda porque la ficción se filmaba en Uruguay. Aun así, dejó abierta la puerta para una futura colaboración
En los últimos años aprendió a decir que no más seguido. Lo asume como una forma de cuidar su equipo, su productora y el lugar que construyó en el teatro. También reconoce que su carrera cambió mucho durante la última década, justo en los años en que casi no se bajó de un escenario
Amor y resguardo
Vázquez también habla de su presente sentimental. Dice que atraviesa un momento equilibrado y que quiere preservar con más cuidado su intimidad. Describe a Dai Fernández, su compañera de elenco y pareja, como una persona luminosa, humilde y de bajo
Entre la intensidad del trabajo, la exposición y los duelos personales, el actor busca sostener una idea simple: vivir el presente, cuidar los afectos y seguir haciendo proyectos que le hagan sentido