Cuando Moria Casán cruzó el portón del penal de mujeres del Buen Pastor, en Asunción, no encontró rechazo. La recibieron con aplausos, gritos y un “te queremos” que sorprendió a la propia diva. Era el 15 de diciembre de 2015 y acababa de quedar registrada como la detenida número 453

Su paso por la cárcel paraguaya duró nueve días y volvió a tomar relevancia a partir de una serie reciente que repasa momentos clave de su vida pública

Un viaje que terminó en detención

Casán había viajado convencida de que podría resolver rápido una causa abierta desde 2012 por la desaparición de un collar que el joyero paraguayo Armando Benítez le había prestado para un evento en el edificio de la Conmebol. La pieza, según la denuncia, estaba valuada en 80 mil dólares

Antes de que saliera del país, sus abogados, Víctor Stinfale y Matías Morla, le habían advertido que la situación podía complicarse. Sin embargo, ella decidió presentarse voluntariamente en Asunción. Apenas llegó al aeropuerto Silvio Pettirossi, fue detenida por efectivos del Departamento de Investigación de Delitos

Después pasó por controles médicos en el Hospital de Policía y quedó alojada en la Comisaría de Mujeres hasta la audiencia judicial. Su defensa pidió prisión domiciliaria y ofreció una fianza de 210 mil dólares, pero la jueza Dina Marchuk rechazó el planteo y ordenó su traslado al penal por falta de arraigo en Paraguay

La rutina del penal

En el Buen Pastor, una cárcel antigua, superpoblada y con talleres de oficio, Moria buscó acomodarse sin dramatizar. Recibió ayuda de otras internas, que incluso la atendieron en la peluquería del penal

Más tarde contó que le hicieron las manos, los pies y el peinado. Un informe pericial la describió con buen estado de salud, vigil, orientada y colaboradora

La causa que seguía abierta

El origen del caso se remontaba al 27 de julio de 2012, cuando encabezó el llamado Moria Fashion Show en Luque. Benítez le había facilitado un juego de alhajas para lucir en escena. Para el joyero, existía un acuerdo económico; para Casán, no. Al terminar el evento, las joyas no aparecieron

Su asistente, Aldo “Galo” Soto, declaró que se las quitó porque le provocaban alergia. Benítez denunció la falta al día siguiente. En ese momento, Moria fue demorada, declaró ante la fiscal Celeste Campos Ross y luego quedó en libertad, mientras el expediente seguía abierto

La causa se reactivó tres años después y derivó en su detención en Paraguay. Desde la Argentina, sus abogados siguieron el proceso y luego destacaron que la salida no fue sencilla, porque debían actuar bajo la legislación de otro país y con tiempos apremiantes

El regreso antes de Navidad

Finalmente, el 23 de diciembre de 2015, tras nueve días detenida, Casán recuperó la libertad y volvió a la Argentina. Más tarde, con nuevas presentaciones y audiencias, la defensa logró cerrar definitivamente la causa en febrero de 2018

Diez años después, aquel episodio sigue siendo una postal improbable: una figura central del espectáculo argentino detenida en el exterior por un collar de valor discutido, atravesando una cárcel histórica y saliendo antes de fin de año