Olivia Nuss interpreta a Sofía Gala en Moria, la serie biográfica sobre Moria Casán que estrenó Netflix. A los 26 años, la actriz dice que trabajó el personaje desde la observación de videos, el vínculo entre madre e hija y una idea central: lo más interesante de la historia está en la intimidad que no suele verse
Un casting que cambió de rumbo
Cuando empezó las pruebas, Nuss pensó que iba a leer para la versión joven de Moria. Incluso llegó a probarse una peluca y algunos accesorios para entrar en clima. Después supo que podía encarnar a Sofía Gala y volvió a presentarse con esa idea ya instalada
El proceso fue breve. Al mes le confirmaron que había quedado. No era el recorrido habitual para ella, acostumbrada a rondas más largas. Aun así, el personaje le resultó inmediato y, sobre todo, divertido
Construir a Sofía sin verla de cerca
Antes del rodaje no conocía a Sofía Gala en persona. La vio recién hacia el final de la filmación. Mientras tanto, armó la interpretación por su cuenta, con una coach y mucho trabajo sobre guion
También hubo un intercambio clave con el director Javi Van de Couter y con Juan Pablo Mirabelli, amigo de Sofía y compañero de elenco. En algunos casos, incluso recurrieron a audios de la propia Sofía para resolver frases que le costaban. La actriz también pasó semanas revisando archivos y material disponible
Para ella, el mayor desafío no fue copiar, sino captar una energía y transformarla en otra cosa a través de su cuerpo. Dice que el objetivo era evitar la imitación y encontrar una versión propia dentro de la serie
La sorpresa de lo íntimo
Nuss destaca que la serie se apoya fuerte en la relación entre Moria y su hija. Ese costado, dice, fue lo que más la sorprendió al trabajar el papel. Aunque el vínculo entre ambas es muy conocido por su exposición pública, la ficción se mete en una dimensión más reservada y menos obvia
Cuando finalmente se cruzó con Sofía, el encuentro fue cordial y con complicidad. Ante la pregunta de cómo era interpretarla, respondió que había sido “una fiesta”
Aprender frente a Griselda y Cecilia
Compartir escenas con Griselda Siciliani y Cecilia Roth también fue una parte decisiva del trabajo. Nuss dice que fue un aprendizaje enorme ver cómo cada una construía su propia Moria, con matices distintos y mucha generosidad en el set
Para ella, esas escenas íntimas fueron una escuela en sí misma: una oportunidad de actuar frente a figuras con enorme recorrido y al mismo tiempo sostener un personaje que la atravesaba de verdad
De la Enerc a la actuación
Antes de actuar, estudió dirección de cine en la Enerc. Sin embargo, su impulso inicial había sido otro: quería ser actriz desde chica. Miraba ficciones juveniles, pasó por la escuela de Hugo Midón y más tarde estudió con Nora Moseinco
Con el tiempo entendió que la formación cinematográfica también le servía para actuar. Dice que le ayudó a leer mejor los rodajes, a entender el backstage y a completar su trabajo frente a cámara. Su primer gran papel fue en Cromañón, una experiencia que describe como un antes y un después
Lo que viene
Nuss también tiene otros proyectos en marcha. En septiembre viajará al Festival de Venecia por el estreno de Ritorno a Buenos Aires, dirigida por Marco Bechis. Más adelante llegará la serie Nadie dice nada, hecha por Luzu TV con Disney, y además está terminando la película independiente Las maravillas de Franca
Dice que hoy la actuación y la dirección conviven bien en su vida. Dirigió cortos premiados en Francia, España y Brasil, ganó un reconocimiento con Sofía en 2025 y ahora escribe lo que podría ser su primer largometraje
Sobre el presente de la producción audiovisual en Argentina, sostiene que hay menos ficciones y que eso obliga a autogestionarse más. Aun así, insiste en seguir buscando espacio para proyectos propios, cantar, escribir y sostener un camino artístico que todavía está en construcción