Familiares de tripulantes del ARA San Juan, representados por el abogado Luis Tagliapietra, pidieron ante la Cámara Federal de Casación Penal que se anule el juicio realizado en Río Gallegos, se deje sin efecto la sentencia y se disponga un nuevo debate en el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata

El planteo apunta a varios frentes: la falta de pericias que la querella considera indispensables, la actuación de la jueza federal Marta Isabel Yáñez durante la instrucción, las restricciones denunciadas en el debate oral y la competencia territorial con la que se tramitó la causa

Una condena discutida desde el inicio

Tagliapietra, cuyo hijo Alejandro integraba la dotación del submarino, recurrió por derecho propio y en representación de otros familiares. Su presentación cuestiona el fallo que absolvió a Luis López Mazzeo, Héctor Alonso y Hugo Correa, y condenó a Claudio Villamide a tres años de prisión en suspenso y seis de inhabilitación especial por incumplimiento de los deberes de funcionario público en concurso ideal con estrago culposo agravado por el resultado muerte

Al momento de los hechos, los cuatro imputados ocupaban distintos niveles de la cadena de mando de la Armada. Villamide estaba al frente de la Fuerza de Submarinos; Alonso era jefe del Estado Mayor de ese comando; Correa, jefe del Departamento Operaciones; y López Mazzeo encabezaba el Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada. El comandante del ARA San Juan era Pedro Martín Fernández

La condena a Villamide no fue unánime. La mayoría del tribunal la integraron Mario Gabriel Reynaldi y Enrique Nicolás Baronetto; Luis Alberto Giménez votó por la absolución. En ese desacuerdo volvió a aparecer una zona clave de la última navegación: qué ocurrió entre el último contacto registrado, a las 8.36 del 15 de noviembre de 2017, y la implosión detectada a las 10.51

La prueba que, según la querella, faltó

El recurso sostiene que el juicio llegó a esa etapa sin que se hubieran agotado medidas ordenadas años antes. Uno de los puntos centrales remite a la decisión de la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia del 19 de noviembre de 2020, que había dispuesto continuar la investigación y producir diligencias antes del cierre de la instrucción

Entre ellas figuraban una pericia técnico-informática sobre el material fílmico y el mosaico de fotografías del hallazgo del submarino, y la conformación de un cuerpo técnico con especialistas submarinistas o ingenieros navales designados por el tribunal, el Ministerio de Defensa, la Armada, las defensas y las querellas

Tagliapietra afirma que esas medidas no se cumplieron por completo. También cuestiona directamente a Yáñez y señala que no se produjo prueba que, a su entender, era esencial para la búsqueda de la verdad

En su escrito, sostuvo que la omisión dejó al debate oral sin elementos fundamentales para determinar los hechos y las eventuales responsabilidades. Por eso pidió que, si corresponde un nuevo juicio, este se realice solo después de completar las medidas aún posibles

El eje territorial y el reclamo por Mar del Plata

Otro tramo fuerte de la impugnación es la competencia territorial. El planteo parte de la ley 26.261, que creó el Juzgado Federal de Caleta Olivia y le asignó jurisdicción hacia el este sobre el Atlántico hasta las 200 millas inclusive

La querella remarca que la última posición informada del ARA San Juan estaba fuera de ese límite y que también los restos hallados por Ocean Infinity quedaron más allá de la zona de competencia de Santa Cruz. A eso suma que varias decisiones investigadas tuvieron lugar en sedes de la Armada y del Ministerio de Defensa en Buenos Aires, además de bases navales en Puerto Belgrano, Ushuaia y Mar del Plata

Para Tagliapietra, la ciudad bonaerense tenía un peso central: allí estaba el apostadero del submarino, allí funcionaba el Comando de la Fuerza de Submarinos y hacia allí debía regresar la nave. Por eso pidió que un nuevo juicio se haga en Mar del Plata

El abogado también volvió sobre el argumento del juez natural, pese a que en octubre de 2025 la Sala IV de Casación había confirmado la intervención del tribunal de Santa Cruz y la Corte Suprema luego rechazó una queja de la querella

La defensa de Villamide también apeló

La defensa de Claudio Javier Villamide, a cargo de Juan Pablo Vigliero y Magalí Crespo, presentó su propio recurso. Pide la nulidad de la acusación fiscal, la absolución o, subsidiariamente, una reducción de la pena

Los abogados insisten en que todavía no se sabe qué ocurrió en las dos horas y quince minutos que separan el último contacto del submarino de la implosión. Sostienen que no puede atribuirse a Villamide una conducta causal si no está claro qué produjo la pérdida de control de la nave

También cuestionan la forma en que la mayoría construyó la imputación, al considerar que incorporó hechos y reproches que no estaban definidos con claridad en la acusación fiscal. Además, objetan que los jueces hayan dado por probadas ciertas hipótesis sobre maniobras del comandante Pedro Martín Fernández, entre ellas una posible repetición de una prueba de compensación de atmósferas

La defensa agrega que Villamide actuó conforme a la autonomía del comandante en el mar, ya que Fernández no había declarado una emergencia ni pedido auxilio. Según esa lectura, había informado que el principio de incendio estaba controlado y que el submarino mantenía propulsión

La última navegación

El ARA San Juan era un submarino TR-1700 de fabricación alemana que había concluido en 2015 su reparación de media vida en Tandanor. Después volvió al servicio y, según la defensa de Villamide, realizó 27 navegaciones y recorrió 12.837 millas antes de su última salida

En octubre de 2017 participó de ejercicios con la Flota de Mar y de una patrulla de vigilancia marítima. Partió de Mar del Plata el 25 de ese mes, pasó por Ushuaia y luego emprendió el regreso. En su última navegación llevaba 44 tripulantes: 43 hombres y una mujer

Tras la pérdida de comunicación comenzó un operativo de búsqueda nacional e internacional. Los restos fueron encontrados el 17 de noviembre de 2018 por el buque Seabed Constructor, de Ocean Infinity, a más de 900 metros de profundidad

El hallazgo permitió ubicar el final de la travesía, pero no reconstruir por completo lo que ocurrió antes de la implosión