La Secretaría de Movilidad de Bogotá avanza con la instalación de cámaras de fotomultas en tres de los corredores más transitados de la ciudad: Las Américas, la NQS y El Dorado

La administración sostiene que la medida hace parte de una estrategia para reducir la siniestralidad vial y proteger la vida de quienes circulan por la capital. Según sus proyecciones, respetar el límite de 50 km/h en esos puntos podría evitar cerca de 50 muertes y hasta 900 lesiones en los próximos cuatro años

La secretaria de Movilidad, María Fernanda Ortiz, defendió el plan y aseguró que la instalación será progresiva, con prioridad en zonas de mayor riesgo y presencia de instituciones educativas, hospitales y otros focos de alta afluencia

El anuncio encendió la discusión en el Concejo de Bogotá. El concejal Julián Forero, conocido como “Fuchi”, pidió suspender de inmediato los 18 nuevos puntos de cámaras mientras se realiza una revisión integral por parte del Gobierno Nacional y del Ministerio de Transporte

El choque por las fotomultas

Forero afirmó que el sistema terminó convertido en un mecanismo de recaudo y cuestionó que no existan garantías suficientes para los conductores. Para sustentar su postura, citó el aumento del dinero recogido por fotomultas: 6.700 millones de pesos en 2020, 251.000 millones en 2024, 244.000 millones en 2025 y más de 100.000 millones en lo corrido de 2026

También advirtió que ese crecimiento no se ha traducido, según él, en menos siniestros. Dijo que en el primer trimestre de este año la siniestralidad subió 21% y que aumentaron los fallecidos

Dudas sobre calibración y defensa

El cabildante señaló además que hay fallas en la calibración de los equipos y que eso podría derivar en comparendos para conductores que sí respetan el límite de velocidad. Puso como ejemplo casos en los que una persona que circula a 49 km/h recibe sanciones registradas a 52 o 53 km/h

Forero también cuestionó el proceso de validación de las imágenes y dijo que, en la práctica, la revisión queda en manos de un agente de tránsito en una oficina. Agregó que, según su denuncia, a los conductores no se les entrega suficiente evidencia, como videos o formatos de calibración, para defenderse

La discusión sobre otras medidas

La polémica creció tras la decisión de revisar la suspensión de tres cámaras nuevas en la vía Barranquilla-Cartagena, medida que fue respaldada públicamente por Abelardo de la Espriella

En su intervención, Forero también defendió el uso de resaltos parabólicos en corredores como la Avenida Boyacá. Aseguró que esos elementos han mostrado mejores resultados en la reducción de accidentes y resaltó la diferencia de costos: un resalto cuesta 36 millones de pesos, mientras una cámara vale 300 millones

Con ese argumento, pidió retirar las cámaras de la Avenida Boyacá y replantear la estrategia de seguridad vial con medidas que, según él, protejan la vida sin golpear el bolsillo de la ciudadanía