Sergio “Checo” Pérez aseguró que su etapa en Cadillac representa una experiencia distinta a la que vivió en equipos como Sauber, McLaren, Sahara Force India, Racing Point y Red Bull Racing. El piloto mexicano afirmó que ahora forma parte de un proyecto que se construye desde cero y en el que tiene voz en más de un aspecto
Un rol más amplio dentro del proyecto
Checo explicó que en Cadillac no se limita a manejar. Dijo que participa en discusiones sobre desarrollo y que eso le da un peso especial dentro de la escudería, algo que consideró poco común en la Fórmula Uno
También señaló que ha intentado acercar al equipo a personas de confianza con experiencia en el paddock, aunque dejó claro que las decisiones de contratación no dependen de él. Aun así, dijo que busca influir con sugerencias que beneficien al conjunto estadounidense
Crítica a sus últimas carreras
Pese a su entusiasmo por el proyecto, Pérez fue crítico con sus resultados recientes. Reconoció que las últimas carreras han sido una decepción, sobre todo porque no han visto avances en el desarrollo ni mejoras en el rendimiento del auto
El mexicano admitió que el equipo sintió cierto estancamiento y que eso obligó a revisar la forma de trabajo. Subrayó que, al tratarse de una escudería nueva, el aprendizaje es constante
Objetivo a mediano plazo
La meta principal de Checo es ayudar a Cadillac a crecer, reducir la diferencia con sus rivales y construir una base sólida para las próximas temporadas. El piloto dijo que quiere permanecer varios años más en la Fórmula Uno para aportar su experiencia al desarrollo del proyecto
Además, recordó que firmó un contrato por dos años, con opción a uno más, y que no contempla un retiro cercano mientras siga enfocándose en consolidar a Cadillac dentro de la categoría